martes, 8 de diciembre de 2009

Retrato de Agosto













Escoge un modelo que no sabe si es el suyo. Se deprime al no ser el que, probablemente, jamás ha sido ni será. Tiene miedo de dejar de parecerse al que nunca ha reconocido. Espera un perdón que no obtendrá. Por la mañana seduce cadáveres y al atardecer tiene miedo. En ocasiones es feliz.

2 comentarios:

Pedro Herrero dijo...

El tono y el registro del comentario a esta imagen recuerda un poema de Hans Magnus Enzensberger, titulado “El dependiente”. Lo leí en una muy sugestiva versión castellana pero no la encuentro. Tengo, eso sí, la versión catalana, que puedo enviarte si te interesa.

Lo que aquel poema no tenía era tu imagen, tan contrastada y tan de acuerdo con ese agrio relato de la mediocridad. No sé cómo consigues acercarte tanto a los temas que tratas. Más que una cámara, parece que empuñas un bisturí.

Josep Vilaplana dijo...

Hola bonic,
Sí que te agradecería el envío del poema que mencionas y sí que te agradezco que visites estos desvaríos. En lo referente al "bisturí", sin duda que lo facilita el hecho de que el enfermo es sorprendente, imprevisible, fascinante. Cortes por donde cortes pillas milagro.

Un petó per tots quatre.