miércoles, 10 de febrero de 2010

Cinco sentidos













Para ese hombre, cinco sentidos eran un exceso.

2 comentarios:

Bárbara dijo...

¿es el del martillo?

Josep Vilaplana dijo...

Era él, era él…..de caminito a su dulce nada (una frase tonta para un momento tonto de este conductor de autobuses ubicado en la más radical tontería: sus pasitos eran de ratoncillo con lumbago, su contorno casi de ceniza).