miércoles, 28 de abril de 2010

Amores perros













El perro como eficaz coagulante de la perra vida; excusa para decir alto y claro lo indecible; encajes sutiles para configurar de nuevo una historia de historias.

2 comentarios:

Bárbara dijo...

El otro día mi hijo, que es increíblemente sociable, se puso a hablar con un vagabundo que estaba sentado en el banco del parque, con sus dos perros y su tetrabrik de vino en la mano. Quería saber cómo se llamaban sus perros, si podía acariciarlos. Y sí, sí podía, resultó que eran buenos perros, eficaces coagulantes.
Un gran beso.

Josep Vilaplana dijo...

Sin duda tú hijo sabe de ternura todo lo que dice (me gusta pensar y sentir que de alguna forma nuestros hijos quieren algo que nosotros queremos: querer; yo con esa ilusión bajo el brazo maniobro eficazmente mi autocar).
Un beso grande Bárbara.