jueves, 13 de mayo de 2010

Cuando la luna mueva las aguas













-Cuando la luna mueva las aguas, justo en ese cristal instante, pronunciaré por última vez tu nombre (y es que ese amor, que tan a menudo se vestía con su ajustado para siempre, sabía y nada quería saber del innombrable, ese que se esconde bajo la mesa del después).

4 comentarios:

LVR dijo...

Hi ha moments en que tot encaixa només cal esperar a veure que fa la lluna.
M'ha encantat aquesta foto!

Josep Vilaplana dijo...

Tanmateix, quan la lluna encaixa només cal esperar a veure que fan els moments....
Gràcies per tot plegat.

Bárbara dijo...

Me ha parecido erótica esta imagen, vaya usted a saber por qué.

Josep Vilaplana dijo...

A mí me sucedió exactamente lo mismo. Ese encajarse, encadenadas ellas; esa tensa quietud a la espera del movimiento que tarde o temprano vendrá -para algo son bicicletas-(voy ha confesarte una cosa casi inconfesable: me sucede a menudo -en primavera y los días de lluvia un poco más- que entreveo erotismo incluso en las coles de mi huerto...prometo medicarme en cuanto tenga tiempo).