lunes, 24 de mayo de 2010

Ver plano al dorso













Se sabía campo de brevedad del que era tierra y labrador, sol y cosecha, lluvia y más que previsible ausencia.

8 comentarios:

Gemma dijo...

La ausencia llena de sentido el vacío.

Y que conste que tus vacíos están llenos a rebosar... ;-P
Un beso

Josep Vilaplana dijo...

En lo que a mí se refiere, todo es un afanarse en abrir ventanas para que la luz -tus palabras son otra forma de luz- le de formas al vacío.
Un beso.

Nómada dijo...

La sensibilidad con la que escribes es maravillosa.

Josep Vilaplana dijo...

La sensibilidad necesita de algo que la sensibilice, es decir, necesita de todo lo demás (luego es cuestión de intentar fijarse un poco, de focalizar ternura y atención para ver un palmo más allá de lo que se ve…en eso estamos).
Muchas gracias Nómada por tus palabras y un beso

Pedro Herrero dijo...

Una vez más, ese mágico instante en el que ocurre algo que dispara tu ojo entrenado para pescar o cazar una buena presa. Hay una segunda foto, que revelas de forma paralela construyendo un párrafo que permita fijar ese instante en la memoria. Nos estás acostumbrando a que ambas instantáneas sean inseparables, como el anverso y reverso de un mismo pensamiento.

Josep Vilaplana dijo...

Hola bonic,

La verdad es que me estoy acostumbrando a vestirme de domingo para esperar tus visitas, con todos los problemas que eso me comporta dado que hoy, aquí en Andorra, es martes.

Un petó i moltes gràcies.

Bárbara dijo...

Llego cuando la persiana está medio echada y el camarero barre con resignada alegría (se me pasó tu entrada...)
Igual te robo este lema para un título. Me gusta mucho. Casi tanto como tu frase.

Josep Vilaplana dijo...

No llega tarde quien ya está antes de llegar. ¿Robarme palabras que ya no son mías?: un enorme placer.

Un beso Bárbara.