jueves, 10 de junio de 2010

Una pirueta es suficiente












Una pirueta es suficiente para recorrer el inquietante espacio que separa un niño de cualquier otro instante. Terreno propicio para buscadores y tesoros, enfermitos y sanadores, miedosos y sinvergüenzas, buenos y más buenos –mejores-, apaga conciencias y concienzudos.
Hay que ver como se afanan desde siempre, semejantes artesanos del bostezo, en ocupar con falsas verdades el inquietante espacio que separa un niño de cualquier otro instante.

8 comentarios:

Gemma dijo...

Todo en el niño es revelación mágica y maravillosa del instante...

Realización pura siempre.
Segundo beso

Bárbara dijo...

Y nos colamos en ese espacio, se está tan bien. Ay, no quiero que crezcan los niños, no quiero que crezca el mío.

Josep Vilaplana dijo...

Tienes toda la razón Gemma, el niño juega con el tiempo -con nosotros es distinto y es el tiempo el que juega-.

Acepto gustoso ese segundo beso y lo reenvío debidamente multiplicado.

Josep Vilaplana dijo...

Es cierto Bárbara, ese crecer y las fracturitas que ello comporta; ese abandonar ese espacio da un no se qué... De todas formas, tengo avisados a Pol (27 añitos la criatura...) y a Violeta (7 anñitos recien cumplidos: pienso sobarlos y besuquearlos hasta que las fuerzas decidan abandonarme.

Un beso crecidito Bárbara y gracias por tu visita a este pisito en las afueras de casi todo.

LVR dijo...

No he sabut mai fer piruetes, però intento visitar a diari aquest espai màgic del que ens nodreixen, del que ens nodrim.

Josep Vilaplana dijo...

Es cert Laura, aquest espai es l'Espai per excel•lència; un lloc a on creix el sentit (jo les piruetes les faig per fer veure que m'agrada aquest "circ"...)

Un petó.

Nómada dijo...

Acaso no es posible conservar el niño teniendo la experiencia? - Se ha de perder el niño del todo?

Josep Vilaplana dijo...

Tal vez la diferencia es que el niño sabe todo lo que no sabe y nosotros ignoramos todo lo que creemos saber (yo, para conservar mi "niño" meriendo todas las tardes pan con aceite y chocolate...).
Un beso Nómada.