lunes, 19 de julio de 2010

Amores imposibles













El arte era la puta de su sistema nervioso (le ofrecía su cuerpo inaprensible a cambio de unas pocas monedas de falsa eternidad).

6 comentarios:

Isabel dijo...

La eternidad y no la boca, qué cruel para él, que para lo demás se bastaba a sí mimsmo.

Josep Vilaplana dijo...

En ese búsqueda desesperada debe de andar agazapado el Error (con lo bien que lo tiene el caracol, autosuficiente donde los haya....).

Un beso caracoleado.

LVR dijo...

No hi ha amors impossibles, ni pels cargols.
De vegades som recargolats això és el que passa.

Boníssima aquesta entrada (no la meva... la teva!!).
Un petó.

Josep Vilaplana dijo...

Fins i tot els cargols de la Torre Eiffel saben que dels amors impossibles se'n poden fer precioses cançons....

Gràcies per la visita i un petó recargolat.

Bárbara dijo...

Por eso me gusta el arte de verdad, porque tiene mucho de puterío (en el mejor sentido). Has estado sembrado con este cuarteto.
Un beso puro, puro.

Josep Vilaplana dijo...

A un servidor también le va eso del "puterío en el buen sentido". Bien mirado, la vida es algo parecido a un burdel todo putas (sentaditos en nuestra barra/instante esperamos a nuestro más que improbable cliente, ese que nos ha de solucionar la larga noche que se nos viene encima).
Un beso de este "pendón berbenero" de montaña y agradecido por hacerme saber que andas por aquí.