sábado, 21 de agosto de 2010

Lidiar con el vacío













La densidad, en todo su esplendor, es necesaria para lidiar con el vacío. Él lo sabía y por eso decidió, sólo por esta vez, olvidarse del cincel. Tal cual estaba, esa noche, bajo la luna, no dudó en cenar con su obra.

6 comentarios:

Gemma dijo...

Me gusta ese Pigmalión tuyo que rinde homenaje a la materia primigenia.
Besos

Emilia Oliva dijo...

Querido Josep:

Me convertirás en una adicta de esta cueva de cuyo diablo había perdido la pista y me preguntaba por qué lares andaría, si se habría evaporado expuesto al sol de la canícula o si habría encontrado el sendero de un hilo de luz para viajar a una estrella. Y vaya, vaya con la sorpresa! ¡Esto es cueva de maravillas! Y una gozada dejarse caer por esa trampa del pie y tropezar con las palabras que le pones y voltear el sentido, el encadenamiento si fin de ideas como fogonazos de luz: Los pájaros no son libres, tienen alas. Sabiduría y poesía. Gracias por esta cueva.
Emilia Oliva

NÓMADA dijo...

La anticipación. El saber que hay algo más allá. La piedra conmueve, como el silencio anterior a la música. Si yo hubiera sabido cómo también habría cenado con ella...

Josep Vilaplana dijo...

Estoy casi convencido de que fue Galatea quien decidió darle vida al inquieto Pigamalión (la piedra sabe y espera; el escultor ignora, balbucea, insiste, busca, cree encontrar, sufre, se cansa, desiste...).
Un beso primigenio y gracias por estar Gemma.

Josep Vilaplana dijo...

Querida Emilia, esta cueva, si es que es algo, es un café pequeñito, de esos que hay en algunas esquinas, donde me asomo a menudo para ver si os encuentro. Encajes de bolillos tecnológicos, aunque siempre con la esperanza bajo el brazo de abrazos, charlas y besos en 3D.

Gracias a tí por pasearte por esta "cueva" y un beso.

Josep Vilaplana dijo...

Así como lo dices, Nómada, lo siento. El silencio hace la música posible; la piedra contiene y espera; las palabras necesitan lo que no dicen (pan dice lo que dice porque silencia nube). Tal vez todo este baile sea una impaciencia que se expande; un querer anticiparse a lo que no sucederá. Tal vez lo que ocurre es que no sabemos esperar sin más.
Como siempre, Nómada, tus comentarios son un bálsamo y un placer.