sábado, 25 de septiembre de 2010

Estrellas sin preguntas













En este transcurrir nuestro, rodeados de pájaros con escamas volando a ras de nada, es de mucho agradecer la presencia de pequeños soles portátiles; estrellas sin preguntas que brillan sólo por contradecir a la negra y obstinada noche. Son ellos los que día a día, en silencio, inventan diminutos amaneceres para que podamos seguir deseando que amanezca de nuevo.

Lo bien que sabemos ignorar











Algunos, para medrar, confunden, espantan y posponen para luego, sin apenas despeinarse, ponerse a salvar (y los dioses, desde siempre, se ríen en silencio de lo mucho y bien que sabemos ignorar).

Cruce de instantes













A menudo paseo por la periferia de todo aquello que no llegará a suceder, por los alrededores de lo improbable –recuerdo que en el balcón, una sonrisa jugaba con esta certeza-. Cruce de instantes de todo lo otro con lo mío; espacio de desencuentros que conforma la esférica circunstancia del presente.

Lavarse la cara con sol











Propósito: lavarse la cara con sol y dejar que todo suceda.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Las banderas













Le ladraba zalamero el astado faldero; le embestían corajudos los perritos peludos. No sabía el pobre hombre que de las banderas lo único que acierta, aquello que no miente, es el viento.

Alguna día













Algun día,
algun día tal vez,
me iré sin quedarme,
me iré como quien se va.

La exactitud de lo imperturbable













La exactitud de lo imperturbable
sin voluntad de quedar ni ser.
Ese instante de sutileza
que se muestra sin permanecer.

Ese lugar













Ella era ese lugar donde guarecerse de todo lo que creía saber.