sábado, 25 de septiembre de 2010

Cruce de instantes













A menudo paseo por la periferia de todo aquello que no llegará a suceder, por los alrededores de lo improbable –recuerdo que en el balcón, una sonrisa jugaba con esta certeza-. Cruce de instantes de todo lo otro con lo mío; espacio de desencuentros que conforma la esférica circunstancia del presente.

4 comentarios:

Pedro Herrero dijo...

Lo que tú digas, hombre. Como si quieres hablar de las mónadas de Spinoza o del existencialismo de Sartre. Tú habla y deja que el espectador se fije en cómo diablos has enfocado a la par el primer plano con el fondo (¿jugabas con un 50mm?). Y deja también que la mirada del personaje y la del espectador converjan (por azar, claro está) en las mismas condenadas coordenadas, tan perversas como estimulantes. ¡Qué arte tienes, compañero!

Josep Vilaplana dijo...

Mi querido amigo, esta vez confieso que me has pillado. Mis cortinas de humo conceptuales son vanos intentos de distraer al personal de lo verdaderamente esencial: dos preciosas criaturas atisbadas en un balcón, las cuales, más allá de un levísimo coqueteo postural, decidieron ignorar de una forma absoluta al idiota -un servidor- que las enfocaba -nunca mejor dicho-desde la calle. Perversas y estimulantes lo eran las condenadas, y si no que se lo pregunten al pobre Mortadelo.

Un petó i gràcies bonic.

Gemma dijo...

El presente como espacio de desencuentros, sin futuros que perder... Es así.
(Jaja, Pedro; di que sí).
Besos a ambos

Josep Vilaplana dijo...

Es cierto; lo que sucede apenas es nada si pensamos en lo que estaba ahí, al acecho improbable, esperando suceder.

Un beso Gemma.