miércoles, 13 de octubre de 2010

Las apariencias













No hay que dejarse engañar por las apariencias; se de lo que hablo: he asistido personalmente al deterioro de todos los instantes mosca.

8 comentarios:

Pedro Herrero dijo...

De nuevo el negro, el blanco y el gris. Y el comentario sagaz, cerrando esa gama perfecta de colores. De nuevo la anécdota en el centro del encuadre. Pero la mirada complacida con el resto de la imagen, en la que no sobra ni falta nada.

pablogonz dijo...

¡Los instantes-mosca!

Josep Vilaplana dijo...

Esos instantes en que parece que nada ha sucedido antes, y que nada va ha suceder después...

Gracias por tu visita Pablo.

Josep Vilaplana dijo...

No es necesario que muchos compartan lo que hace uno; es de agradecer, y mucho, que unos pocos tengan la generosidad de compartir lo suyo con lo que uno intenta hacer (voy a ducharme para intentar entenderme...). Un petó per tots quatre i gràcies per la visita.

NáN dijo...

Pero fíjate, de niños (ahora que estoy pensando todo lo que puedo en todos los niños de antes) no hacíamos ascos a una aventura de 7 u 8 segundos. Cuando teníamos por delante todo el futuro, apostábamos por el ahora. Por los instantes-mosca.

Josep Vilaplana dijo...

Es cierto, Nan, de niños estábamos inmersos en eternidades de bolsillo (sucesivos instantes moscas), sin horizontes a los que temer.
Un abrazo.

Josito dijo...

¿ Qué son los instantes-mosca?

Josep Vilaplana dijo...

Intentaba nombrar esos instantes que se sobreponen; esos segundos que en lugar de transcurrir uno detrás de otro, parece que se amontonan uno encima del otro (ese tiempo aquietado, detenido, que se suele dar en algunas ocasiones –en la infancia, tal vez más-).

Un saludo Josito y gracias por tu visita.