martes, 7 de diciembre de 2010

Sal, luz, aceite y palabras













En la mesa se dispuso sal, luz, aceite y palabras. Sin decirnos nada, acordamos celebrar esa breve eternidad que se venía precisa y sin mácula. Ahora pienso en el mar, y en lo contento que estaba esa mañana de que tus ojos lo nombraran.

10 comentarios:

NáN dijo...

Impresionante, Josep. Tan sencillo todo y tanta nostalgia que da.

Un abrazo

(se me habían ocurrido comentarios para los tres anteriores, respuestas espontáneas, pero al llegar a este prefiero cerrar la puerta en silencio para no perturbar nada).

Josep Vilaplana dijo...

Viniendo de ti, Nán, alguien al que leo con enorme placer y con el que intuyo complicidades de esas que suelen vestir el imprescindible e infrecuente santo de la amistad, tus comentarios me animan a seguir, imagen tras palabra, hacía ese sitio que desconozco. Compartir la calidez de lo indecible; eso es todo lo que pretendo.
Un abrazo enorme.

Gemma dijo...

Sal, aceite y mucha luz, como esa niña que se asoma feliz a la ventana... Espléndida la estampa y el paisaje que se entreve.
Besos

Josep Vilaplana dijo...

Ingredientes sencillos para platos exquisitos. Esa niña es Violeta, una inagotable y preciosa emisora de luz.

Gracias por tu visita y un petó Gemma.

José Luis Ríos dijo...

Hola, Josep. Todos los símbolos de esta fotografía me parecen positivos, la tremenda luz, el ambiente rural (o lo parece), las vinajeras, el mar, la niña reflejada varias veces, que humaniza todo eso...y todo parece tan sencillo. No lo es, ese es uno de los méritos, el otro, verlo y hacer la fotografía (y enseñárnosla). Me gusta mucho. Un abrazo.

Josep Vilaplana dijo...

Precisamente eso, José Luis, esos instantes en que la sencillez, sin previo aviso, se configura en símbolos imprescindibles.

Muchas gracias y salud y alegría para tí y para todos los que tú decidas.

Isabel dijo...

Hacía tiempo que no pasaba por aquí, un fallo por mi parte porque leerte reconforta bastante. Dices tanto con tan pocas palabras que éstas se extienden hasta lo infinito.

Si pudiera, pararía la vida en un instante, mirando al mar como en la foto y diciéndome una y otra vez lo que has escrito.

Saludos

Josep Vilaplana dijo...

A veces pienso que merodeando alrededor de instantes como estos anda el significado de este baile.
Por cierto, aquí no hay fallos que valgan, sólo agradecimiento y alegría de verte de nuevo por este huertecillo que intento, a trancas y barrancas, cultivar (yo soy el primero que, por no poder atender con la atención que se merecen, entro en muchas "casas" pero casi nunca me puedo quedar a "cenar").

Un abrazo y muchas gracias, Isabel.

anabel dijo...

¡qué preciosidad de fotografía!! He entrado a buscar una para un cuentito que voy a subir al blog y.... me la "llevo", gracias, gracias y más gracias.
besotes desde el Norte :)

Josep Vilaplana dijo...

Toda tuya y contento como unas pascuas si te sirve para tu "cuentito"....

Un abrazo enorme, Anabel.