martes, 7 de diciembre de 2010

Uno más uno suelen ser tres













Los dos se querían; el tercero esperaba, pacientemente, la señal convenida.

2 comentarios:

Pedro Herrero dijo...

Si en la imagen están todos los que tienen que estar, no nos olvidemos del sumidero, en primer término. Ya sea para recoger los restos del primer amante despechado, o incluso para llevarse al segundo, cuando se canse de haber ganado. Petons a la família.

Josep Vilaplana dijo...

Razón tiene usted; por ese sumidero los amores contrariados se precipitan a la conga fluvial que todo lo olvida y confunde.

Vamos a lo realmente importante:
petons per tots quatre Pere i fins molt aviat.