lunes, 26 de diciembre de 2011

Felicidades distintas













Compartimos la afición de masticar luz y conversar en silencio, también la obsesión por Marylin y un preciso desprecio, no exento de acerada envidia, por todos los DiMaggios y Millers que el viento confunde; compartimos la absoluta certeza de sabernos innecesarios y la absoluta indiferencia por los telediarios; compartimos el gusto por el aire frío y también una belleza alternativa, algo más tosca y levemente incomprendida. Azotes de cualquier pura sangre, utilizamos nuestra colas, distintas pero iguales, para espantar a todas las moscas instante que vengan a molestar con estas u otras verdades.
Por todo lo dicho, los dos juntos, almas gemelas en cuerpos provisionales, hemos decidido desearles al unísono salud y distintas felicidades para todos sus ahoras.

Besos y abrazos, por razones obvias y por esta vez, sólo míos.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Lisboa













Este hombre podría llamarse Ernesto pero da igual. Recuerdo que por un café y algo de compañía nos mentimos de esa forma en que se miente la gente que apenas le llega el alma a fin de mes. Me dijo: soy marinero y nací en Lisboa; le dije: por desgracia no soy marinero ni nací en Lisboa, pero no descarto la posibilidad de que sea marinero y haya nacido en Lisboa. Nos reímos, siempre tristes, un buen rato. Luego, ya en amistad y justo en el instante en que la tarde se confundía con el cansancio y otras cosas, decidimos zarpar juntos de ningún sitio rumbo a cualquier otro lugar, tal vez Lisboa.
Permítanme que insista, este hombre podría llamarse Ernesto, pero da igual.

Optaron por sonreír













Al poco tiempo de hacerse con la verdad prohibieron la risa. Abocados a la clandestinidad, los más tristes, los más valientes, optaron por sonreír.

martes, 6 de diciembre de 2011

Al otro lado del visor












Desde hacía un buen rato, tal vez demasiado, en el carrito convivían dos lechugas y medio kilo de pescadillas con lo último de Bolaño. En la plaza alguien manoteaba “Nothin But The Blues” o algo parecido. Creo que le gusto mi forma de enfocarla. Me sonrió y por falta de glucosa en sangre le devolví la sonrisa. No me pregunten como sucedió, pero cenamos ella, yo y su marido, que a pesar de estar muerto desde hace unos siete años, tenía un apetito voraz. Entenderán que tuve que mentir para escabullirme de esta imagen y poder regresar al otro lado del visor.

Aniversario













Aquí tenéis a Pedro, con sus cuatrocientos veintidós amigos, en la fiesta que organizó para celebrar el tercer aniversario de su blog (María estaba preciosa en su foto de perfil, pero justo en el momento en que intentaba descargarse los labios para besarla, se le acabó la batería).

martes, 22 de noviembre de 2011

Cincuenta años después













Los días en que arreciaba la precisa halitosis de Juan Ramón, solía sentarse en ese banco, un poco por maldad y otro poco por ternura, por ver si había boda. Sólo una imperceptible sonrisa la delataba: saber sabía, pero la muy pícara callaba.

Inciertas certezas













Firme era la convicción de que su vida era un paso de cebra; lo del camionero con cataratas sucedió un poco después.

La vieja banda de rock













Cuando supo el resultado de las elecciones, y para complementar un poco la pensión, decidió salir de gira con la vieja banda de rock.

Gas a fondo













Semáforo rojo. La adrenalina a niveles históricos. El corazón reclamando espacio. Semáforo verde. Gas a fondo. La certeza de que la primera curva marcará las diferencias. El gentío rugiendo de muchos colores. Contradiciendo la física más elemental, consigue colarse por un hueco imposible. Cuarenta vueltas más tarde ya divisa la bandera a cuadros justo al final de la recta. Levanta la rueda de delante y se dispone a cruzar la meta cuando suena la alarma de su reloj. Es la hora de tomarse la pastilla para la puta próstata.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Triángulo Acutángulo












Acutángulo (el que tiene sus tres ángulos agudos –otros dirían hirientes-).

Eran las tres y la triangulación venía imponiéndose: tres lados, tres ángulos, tres sillas, tres formas de estar, tres abundancias capilares –una sólo en el ámbito de lo probable-, tres disparos –dos fallidos-, tres risas –las tres certeras- y tres ruegos para que me sepan perdonar mis tres reiteradas obsesiones.

Triángulo Esférico













Esférico (figura cerrada –otros dirían irreversible- formada en la superficie de una esfera).

El tiempo cosecante nada sabe de trigonometría; impone tabla rasa de senos y cosenos en concéntricos y geométricos olvidos.

Triángulo Obtusángulo













Obtusángulo (el que tiene obtuso –otros dirían fenecido- uno de sus ángulos.

Apretar los ángulos para evitar a los catetos parecería prudente si no fuera por lo mucho que incomodan y entristecen las topográficas rigideces. Mejor ganar altura sin partirse la base y quererse de cualquier forma y manera.

Triángulo Isósceles













Isósceles (el que tiene dos lados iguales –otros dirían necesarios-).

Se trianguló la tarde y gracias al Innombrable, la hipotenusa que me entristece se salió por la tangente. Allí quedamos embelesados un buen rato la geometría y yo.

sábado, 15 de octubre de 2011

In Memoriam de...no recuerdo quien













No recordaba cuando había nombrado a la rutina albacea de las preguntas que ya no formulaba. Se sabía diferente pero bien podría ser cansancio.

In Memoriam de...no me viene el nombre













Conservaba la costumbre de mirar, pero alguien le había quitado la esquina del deseo y la esperanza. Era evidente que insistía en la lentitud para no admitir la pavorosa falta de destino.

In Memoriam de...no hay forma de acordarme












A su favor hay que decir que lo probó todo antes de claudicar. Nada quedó por voltear, ninguna certeza por desmentir, ningún orgullo que decidiera conservar. Presentó feroz batalla mucho antes de que el enemigo se diera a conocer.

In Memoriam de...olvídenlo












No es de extrañar que ese callejón lo llevara al último gran engaño, ese en el que las lúgubres sirenas mienten paz y eterno descanso. El pobre diablo, en lugar de agarrarse a la parte más soleada de la duda, decidió lo contrario.

domingo, 2 de octubre de 2011

Erase a la vez...













Erase a la vez… y las feroces perdices la devoraron sin la más mínima compasión.

Erase tal vez...













Erase tal vez… y el tiempo abatió a las perdices en páramos de sombras y olvido.

Erase otra vez...












Erase otra vez…y envejeció con la duda de si las perdices se comían o se tendían al sol.

Erase una vez...













Erase una vez…y a esa esquina no acudieron las perdices; en realidad nadie las citó.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Una cacería de olvidos













En esa esquina, a menudo, se daban cita epidérmicas promesas evanescentes. Extraños reclamos para una cacería de olvidos. Como de costumbre, era la noche la que dictaba sentencia y dejaba zanjada definitivamente la cuestión.

El lenguaje













Alguien dijo que el lenguaje es una piel. Cada tarde, en el más riguroso silencio, los cuatro charlaban un rato.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Vértices perfectos.












No me pregunten el por qué, pero a veces las cosas se configuran en vértices perfectos. Inauditas propuestas ceñidas a instantes circulares en los que parece que por fin el gran indiferente presta un poco de atención.

Padre nuestro.













Padre nuestro que estas en los cielos: esta semana Ibex 35 ha seguido chapoteando en su particular y profundo lodazal. Nada comparable, si a extensión nos referimos, a las poco acogedoras ciénagas en las que Nikkei y DoW Jones reblandecen, desde hace meses, sus incómodas asperezas. Afortunadamente el Barril de Brent anda corajudo y los Fondos de Inversión no se amilanan y es que, como es sabido, Dios aprieta pero no ahoga, y si no que se lo digan a Rouco, que con sus activos ficticios y la importante inyección de divisas de la Reserva Celestial, ha lanzado una Opa agresiva al lupanar de la esquina; más líbranos de cualquier mal, Amén.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Universos necesarios












Les parecía absurdo irse a cualquier otro lugar cuando con una cucharilla de café podían remover todo el universo necesario.

El juego de la tristeza













Alguien, o algo, le propuso jugar a la tristeza.
-Es muy fácil -le dijo-, sólo tienes que deslizarte con tu patinete mientras te preguntas qué cosa es patinar y si no sería mejor bajar al río, o subir al monte, o leer ese libro que explica qué siente un patinador de verdad.
Pero no se inquieten que por esta vez la historia tuvo un final feliz: un poco de pan con aceite, sal y chocolate, unas risas y un par de amigos fueron suficientes para sacarlo alegre del trance.

martes, 23 de agosto de 2011

La sombra de un diccionario













Quería explicarle el mar pero me quedé dormido bajo la sombra de un diccionario.

Disculpas













Justo cuando el avión del Sumo Pontífice aterrizaba en el Aeropuerto de Barajas yo estaba arrancando cebollas. Espero que esto, más mi precaria e inestable juventud, sirva para disculpar mi ausencia de las calles de Madrid.

miércoles, 27 de julio de 2011

Dos....uno












¡Qué cosa puede ser dos cuando uno no se sabe qué cosa es! Es evidente que las aguas termales pueden aliviar, pero la pregunta apenas posterga su comezón agazapada en los guiones de la piel.

Dos....dos













Alguien podría decir que dos es la única forma de mirar el mar minimizando el riesgo de entender lo que dice. Pero eso sería suponer que dos pueden mirar el mismo mar la misma tarde, algo a todas luces improbable.

Dos....tres












Más probable es que dos sea el saber que el otro sabe de qué forma sopla el miedo algunas tardes, cuando el ADN se desmorona y a sus voraces gusanitos les da por declinar futuros imperfectos.

Dos....cuatro












Más ajustado a la absurda razón sería pensar que dos es una soledad cogida del brazo de otra soledad; muros contiguos dándose sombra en silencio. Una mentira necesaria para encarar cualquier peluquería; una desconcertante verdad imprescindible para sacar a pasear cualquier perro.

viernes, 1 de julio de 2011

Ustedes dirán -1-













Venía él triste y a por todas. Era evidente que su penúltima mentira le abultaba tanto como la certeza de que no era migraña, sino las ruinas de un vulgar esplendor en la rutinaria hierba.

Ustedes dirán -2-












A pesar de todo, fueron minuciosos con la escenografía del desamor. No quisieron evitarse ningún tal vez. Para un ciego era evidente que todo se teñía de color absurdo obscuro y que sus instantes padecían de una insoportable densidad.

Ustedes dirán -3-












Por suerte vino la risa con sus espejos a negociar la rendición. Sin nada que perder, ambos sabían que todo estaba perdido. La migraña no cedía pero las lágrimas empezaban a saber distinto.

Ustedes dirán -4-












Como era previsible, o si lo prefieren, inevitable, vino el tercero a zanjar la cuestión. El contador a cero y a pesar de lo malo que se anunciaba el sainete, ninguno de los tres quiso perderse el estreno de la nueva función.

jueves, 16 de junio de 2011

El precario templo












La luz y el azar evitaron que la propuesta viniera envuelta en papel argumento. Sin contradicciones con que distraerse, sólo cabía observar, sin más, como el preciso juego de equilibrios construía, en nuestro desconcierto, el precario templo.

Empezaba a llover lento













Empezaba a llover lento en el hueco del silencio. Era evidente que nada ni nadie quería nombrarse en ese instante sin recuerdos.

martes, 7 de junio de 2011

El destino y la madre que lo parió













Compartían, entre otras cosas, el gusto por las mujeres, el whiski escocés y la acción. A pesar de ello, las gafas, los juanetes y la paga a todas luces insuficiente, insistían en joderle la mañana haciendo poco menos que imposible cualquier comparación.

Sueños eróticos













Justo en el instante en que las cuatro majas, contundentemente desnudas, llegaron al consenso de la lascivia, el muy imbécil le trajo el Mac-Pollo y las absurdas patatas.

jueves, 26 de mayo de 2011

Masticando tiempo












Masticar tiempo es una fea costumbre y más cuando se escupe en el mar.

Futuro imperfecto













Cada día tiraba una moneda, pero nunca quiso mirar.

domingo, 8 de mayo de 2011

Esta vez no era un dinosaurio













Este año, para evitar la rutina de la derrota, el dragón no se presentó. Como era de esperar Sant Jordi dio en tristeza (la princesa en ciernes y el príncipe azulado no venian a cuento, pero no les quepa la menor duda de que cuando desperté seguian alli).

Huelga general













Quería saber si era posible no participar. En la oficina le informaron que era inevitable y que a pesar de no saber quien la convoca ni para qué, la huelga era absolutamente legal.

martes, 26 de abril de 2011

Una historia de amor













Esta es una historia de amor breve -ni siquiera me dio tiempo a bajar del todo la ventanilla-. La quise tanto.

El banquillo












Ya en el tiempo añadido, cuando el desánimo era compartido por toda la afición, saltó la sorpresa. En el banquillo, como es natural tras la tensión acumulada, se desató la euforia a pesar de que nadie, absolutamente nadie, quiso celebrar el triunfo en esta primera y sin duda última final.

sábado, 9 de abril de 2011

Los instantes nada













La luz entiende de desolaciones; sólo ella se presta para perfilar, sin preguntas innecesarias, los instantes nada.

Ocho diferencias













Entre este perro y cualquier yo hay ocho diferencias que nadie ha sido capaz de encontrar. Incluso a Dios le propuse el juego y aún espero que se digne contestar.

jueves, 17 de marzo de 2011

El abuso del silencio













Atrincherados en una esquina de marzo y amparados por el abuso del silencio, los cipreses acechaban su nombre para alimentar la insaciable burocracia del olvido. Fue el almendro, con sus primeras risas, el único que consiguió aplazar, apenas un instante, destino, sinsentido y desengaño.