domingo, 30 de enero de 2011

Efímeras semblanzas











Atrapadas en un no tiempo, apenas nos proponen efímeras semblanzas, mínimos esbozos, de un leve vuelo que no será. Cabe preguntarse qué extraña luz, qué engaño, les impuso tanta indiferencia, tanto silencio, tanta quietud.

2 comentarios:

Gemma dijo...

Hasta formar paisajes de una belleza que parece detenida en el final de los tiempos.
(No pude evitar leer este segundo texto hilándolo con el anterior).
Petons

Josep Vilaplana dijo...

Tal vez la belleza habita un tiempo distinto; un tiempo sin final ni principio; un tiempo de posibles y tal vez; un tiempo juego.

¿Tus visitas? un tiempo perfecto.

Petons.