jueves, 17 de marzo de 2011

El abuso del silencio













Atrincherados en una esquina de marzo y amparados por el abuso del silencio, los cipreses acechaban su nombre para alimentar la insaciable burocracia del olvido. Fue el almendro, con sus primeras risas, el único que consiguió aplazar, apenas un instante, destino, sinsentido y desengaño.

Por la forma de mirarme












Por la forma de mirarme, y por la indiferencia de tu sombra, supe que no nos volveríamos a ver. También supe, sin saberlo, el alegre infierno que te espera de vino tinto y asado; también supe, sin dudarlo, el triste cielo que me aguarda de plumitas rozando y ángeles asexuados.

miércoles, 2 de marzo de 2011

La sombra













Este hombre sabe que de los cañones lo único necesario, lo que permanece sin gesta ni agravio más allá de la historia, es la sombra.

Un ruego













Hoy me he levantado soez, incorrecto, levemente deshilachado y con una incierta certeza bajo el sobaco. Sin demora, mi estómago se ha adherido dictándome lo que no debía decir y digo: señores y señoras hacedores de activos basura y de los otros, espasmódicos acumuladores, asustados poderosos, profesionales de la verdadera mentira, innecesarios salvadores de mil patrias y otras mil leches, ni una sola de vuestras palabras es cierta, ni uno sólo de vuestros silencios es digno, por lo que os ruego tengáis a bien iros a la más lejana y definitiva mierda.
Atentamente (…mero formulismo).

(No desesperen, he constatado que incomprensiblemente la esperanza aun insiste, merodea, en esta y otras miradas).