jueves, 17 de marzo de 2011

El abuso del silencio













Atrincherados en una esquina de marzo y amparados por el abuso del silencio, los cipreses acechaban su nombre para alimentar la insaciable burocracia del olvido. Fue el almendro, con sus primeras risas, el único que consiguió aplazar, apenas un instante, destino, sinsentido y desengaño.

6 comentarios:

José Luis Ríos dijo...

Creo que todos los elementos (la cruz, el almendro, los cipreses, lo que parece el cementerio, el cielo gris, el blanco y negro, la subida, y, sobre todo, la señora de edad, vestida de negro con bastón, encorvada...) tienen significados y son muy expresivos... pero esto tú ya lo sabes. Un punto de vista bien expresado, es lo que dicen que son las buenas fotografías. A mí me parece que es una de las mejores que te he visto, Josep, enhorabuena y gracias.

Josep Vilaplana dijo...

Un pueblecito ubicado en la comarca del Maestrazgo; las calles desérticas y de pronto aparece esta mujer, andando muy despacito. Esta es la "magia" de la fotografía que tú bien conoces; en un instante se configura una propuesta, una historia, para que intentes detenerla, plasmarla.

Muchas gracias por tu visita y un abrazo enorme, José Luis.

NáN dijo...

Hay un abuso del silencio que es detestable: el que se ordena y manda para acallar el grito.

El otro abuso, es tan apacible como el abuso del vino, del sol tomado, de mirar el agua. Este abuso sí que resuena.

Josep Vilaplana dijo...

Andas pletórico de razón. Siempre me ha gustado que el silencio, el vino, el sol y el agua, abusen de mí, bien sea uno a uno, por separado, o todos juntos en tropel.
En lo que se refiere al silencio de ordeno y mando, pienso que no es silencio sino algarabía de voces distintas, palabras a la bulliciosa espera de ser dichas, casi gritos silenciados por un tiempo.

Abusando de nuevo, un abrazo.

pablogonz dijo...

Hola, Josep:
Te había perdido la pista. Por aquí estoy para linkearte desde mi blog.
Abrazos fuertes,
P

Josep Vilaplana dijo...

Disculpas, Pablo, por no contestar antes tu entrada (mi autocar, repleto de judokas, y un servidor,hemos estado de viaje). Muchas gracias por la visita y un abrazo.