domingo, 8 de mayo de 2011

Esta vez no era un dinosaurio













Este año, para evitar la rutina de la derrota, el dragón no se presentó. Como era de esperar Sant Jordi dio en tristeza (la princesa en ciernes y el príncipe azulado no venian a cuento, pero no les quepa la menor duda de que cuando desperté seguian alli).

4 comentarios:

NáN dijo...

Es que los dragones están tan siempre aquí que ya ni los vemos. Se llaman a sí mismos Corporations (para despistar, supongo) y solo se dedican a facilitarnos la vida (felicitárnosla).

En esas condiciones, ¿cómo va a presentarse Sant Jordi, con su puta lanza solitaria? Se le vería el plumero.

José Luis Ríos dijo...

Llevo días mirando esta foto y la siguiente, pero no sé qué decir. Son fotos densas, llenas de símbolos grandes y pequeños, y el texto que acompañas es muy adecuado.

Un abrazo, Josep

Angi dijo...

Sin duda, las "Corporations" son dragones a prueba de lanza. Los otros, los perdedores por costumbre y tradición, los lanzeados desde el inicio de los tiempos por todos los "santos" que en este mundó han prosperado, son los dragoncillos que siento cercanos, casi hermanos.

Tal vez la cuestión, mi querido amigo, es quien salvará a esa niña de los dragones engominados que hacechan en las esquinas de la absurda palabra futuro.

En fin, un abrazo entre libros y la última y preciosa luz de una tarde de Mayo.

Josep Vilaplana dijo...

Algunas fotografías, como tú bien sabes, llegan con sus múltiples propuestas bajo el brazo. A un servidor, le gusta pensar que con esta "leve obsesión" que compartimos, intentamos construir puentes entre las historias de sus y sus lectores.

Un abrazo, José Luis, y gracias por tu visita.