martes, 7 de junio de 2011

El destino y la madre que lo parió













Compartían, entre otras cosas, el gusto por las mujeres, el whiski escocés y la acción. A pesar de ello, las gafas, los juanetes y la paga a todas luces insuficiente, insistían en joderle la mañana haciendo poco menos que imposible cualquier comparación.

10 comentarios:

pablogonz dijo...

Sí, pero el jubilado era de verdad y el actor de pega. Me quedo con el jubilado.
Abrazos montañeses,
PABLO GONZ

Josep Vilaplana dijo...

Comparto tu opinión. El jubilado era auténtico a más no poder. Con los actores y ls actrices, siempre nos la intentan pegar.

Agradecido por tu visita a estas golfas sin orden ni concierto.

Un abrazo.

Gemma dijo...

Te veo pelín sarcástico...
Coincido con vuestros comentarios!
¿Por qué nos fascinará tanto lo irreal?
Abrazos esta vez

pablogonz dijo...

¿Porque somos reales?

Josep Vilaplana dijo...

Tal vez porque lo que se pretende real es prepotente, rígido, sin la necesaria cintura para regatear a los infinitos contrarios.
Tal vez porque lo que se pretende real no sabe reir.

Un petó (en este caso, cualquier parecido con la realidad es absolutamente cierto).

Josep Vilaplana dijo...

La "realidad" es un enorme y curioso ansiolítico (aplaca la angustia que provoca todo lo que no se deja atrapar).

Somos realmente irreales.

Otro abrazo en doble pirueta conceptual y caída de supito cubino.

NáN dijo...

Le peguntaron a Gabriel Ferrater:

¿La realidad es desagradable?

Y respondió:

Hombre, sí. ¿Y la irrealidad qué?

Y es que a nosotros nos gusta ese señor (que se parece un huevo a mí), pero ese señor no encuentra la manera de gustarse a sí mismo. (Creo).

Josep Vilaplana dijo...

La realidad que hoy me apetece compartir contigo y con todos los amigos que de forma incomprensible insisten en visitar esta esquina, es la siguiente: Violeta, un sueño real de ojos azules, hoy cumple ocho años (una ficción rebozada de cariño....).
Por lo demás, mi querido amigo, ese señor pienso que se parece un huevo a todos nosotros.

Un abrazo real.

Gemma dijo...

Tu hija Violeta cumple un día después que mi sobrino Albert, claro que él le saca 2 años. Felicidades, Violeta.

Josep Vilaplana dijo...

Aunque tarde, la dicha es mucha.....

Un petó i moltes gràcies, Gemma.