viernes, 1 de julio de 2011

Ustedes dirán -4-












Como era previsible, o si lo prefieren, inevitable, vino el tercero a zanjar la cuestión. El contador a cero y a pesar de lo malo que se anunciaba el sainete, ninguno de los tres quiso perderse el estreno de la nueva función.

6 comentarios:

Isabel dijo...

Esto sí que es una buena historia.

Te felicito.

Josep Vilaplana dijo...

El amor, bien sea entre bípedos o bien entre cuadrúpedos, es una fuente inagotable de historias.

Gracias por tu visita, Isabel, y un abrazo.

NáN dijo...

Exactamente eso que dices y muestras en las cuatro viñetas es la esencia (la construcción) de la vitalidad.

Un abrazo de montaña y felicidades por Violeta

Josep Vilaplana dijo...

Muchas gracias, mi querido amigo. Le daré de tu parte un beso a esa Verdad de piernas larguchas y ojos azules que lleva por nombre Violeta.

"La construcción de la vitalidad"...en esa obra estamos.

Te envío un abrazo y todas esas pequeñas y precisas cosas que se hacen verano.

José Luis Ríos dijo...

Ya lo han dicho los demás, Josep, cuentas una historia con cuatro imágenes, y eso es otra cosa, me ha gustado mucho.

Un abrazo, Josep

Josep Vilaplana dijo...

Las imágenes, como muy bien tú sabes, son historias de luz.

Agradezco mucho tu visita y tus palabras, José Luis.