miércoles, 31 de agosto de 2011

Universos necesarios












Les parecía absurdo irse a cualquier otro lugar cuando con una cucharilla de café podían remover todo el universo necesario.

14 comentarios:

Isabel dijo...

Cierto, cierto...

Josep Vilaplana dijo...

A veces pienso que enredado en esas pequeñas rutinas anda el sentido. Yo, por si acaso, las colecciono.

Un abrazo, abrazo...

Gemma dijo...

Y un par de cigarrillos, no te olvides. Yo también espero, como ellos, sentar el Universo a una mesa pequeña cuando tenga su edad...
Pe tons

NáN dijo...

Esta vez, la combinación de foto y texto alcanza el grado de Excepcional.

Da paz (y no, no hay que olvidar un par de cigarrillos aunque estén prohibidos).

LVR dijo...

I és que sovint el lloc és el que menys importa.
Sembla una foto feta en un lloc llunyà i intueixo que tampoc ho és tant, aquesta és la màgia de la fotografia.
Molt bé Josep.

Josep Vilaplana dijo...

Espero, mi querida y casi cercana amiga, que la mesa pequeña no lo sea tanto como para poder arrimar mi silla (propongo avanzar un poco la fecha y con ello conseguir que me siente y no que me vea en el apuro de que me tengan que estirar....).

Un pe tó UNIVERSAL.

Josep Vilaplana dijo...

Es cierto que lo primero que me llamó atención cuando los vi fue esa sensación de paz, como si estuvieran revestidos de una serena capa de intemporalidad. A ese "Instante Salud" no le podía ni el querido y maltratado tabaco.

Gracias por estar, Nán.

Un abrazo.

Josep Vilaplana dijo...

Una terrasseta d’un bar al costat del mercat d’Arlés. La llum, el vent molt suau i les pautes i silencis tant i tant preuats de l’amistat, van cridar l’atenció d’aquest tafaner sense cura.
Tens tota la raó: les distancies molt sovint son mentides geogràfiques per miops.
Un petó amb complicitat.

pablogonz dijo...

En el movimiento de una cucharrilla está la clave de todo: lo comprendo pero no lo explico.
Abrazos bestiales,
PABLO GONZ

Josep Vilaplana dijo...

Me sucede lo mismo, mi querido amigo, a pesar de que a menudo me sorprendo en el patético trago de explicar sin comprender (me suele suceder con más frecuencia cuando ando mal afeitado).

Un abrazo sin explicación alguna.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Me hace gracia lo de explicar sin comprender, Josep. Miras, intuyes, fotografías, vuelves a mirar algún tiempo después, y explicas de manera racional lo que ya has intuido sin explicártelo. Más o menos. Me he hecho un poco de lío, quizás. Estamos de fiestas en Binéfar.

Un abrazo

Josep Vilaplana dijo...

Mi querido amigo, no es que te hayas hecho un lío sino que un servidor nació lío y sigue en ello. Te deseo, os deseo, unas fiestas estupendas (tal vez, si los duendes del destino colaboran un poco, podamos algún día fotografiarlas juntos).

Un abrazo y gracias por tu visita.

VERONICA LEONETTI dijo...

El movimiento como los reflejos, no necesitan explicarse. Solo ser observados o dejarse atraer por ellos... no?

Josep Vilaplana dijo...

Totalmente de acuerdo, Verónica. Lo que requiere explicación suele convertirse en quietud.

Gracias por “moverte” por estas esquinas deslustradas.