domingo, 2 de octubre de 2011

Erase una vez...













Erase una vez…y a esa esquina no acudieron las perdices; en realidad nadie las citó.

2 comentarios:

NáN dijo...

Calle de prositución especializada (¿o de una música en la que domina el "la"?).

En todo caso, la otra calle es triste: se dejan morir y no verán perdices.

Me ha gustado mucho la serie, leída de arriba abajo.

Un abraçet

Josep Vilaplana dijo...

No lo se, pero me apunto a la versión "prostitución especializada", que en el fondo no deja de ser otra forma de intentar mantenerse en el baile. En lo referente a la otra calle, tienes toda la razón: no verán perdices ni siquiera otearan llanuras en las que puedan intuirlas.

Ese "abraçet" va de vuelta, Nán.