sábado, 15 de octubre de 2011

In Memoriam de...no recuerdo quien













No recordaba cuando había nombrado a la rutina albacea de las preguntas que ya no formulaba. Se sabía diferente pero bien podría ser cansancio.

12 comentarios:

Isabel dijo...

O quizás desgaste por mantener a raya la rutina imponiendo el deseo y la esperanza.

Me gusta mucho este rodar y rodar, pero habría que arreglar esa rueda y quizás lo consigamos, ya que seremos maestros en el reciclaje.

Un abrazo.

Josep Vilaplana dijo...

No nos queda mas remedio que confiar en nuestras dotes recicladoras (hemos de conseguir hacer de una bicicleta una Bicicleta).

Un abrazo esperanzado, Isabel, y gracias por tu visita.

pablogonz dijo...

Soy un lector goloso, Josep. Leí "In Memoriam de... no recuerdo quien" y me sentí tan lleno con esa frase que ya no pude con el resto. Volveré a leerlo todo cuando haga la digestión.
Abrazos montañeses,
PABLO GONZ

Josep Vilaplana dijo...

Mi querido hermano reciente, se prudente con mis condimentos, a menudo me se pesado e indigesto.

Como siempre, una enorme alegría saberte por estos barrios destartalados.

Un abrazo sal de frutas.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Me gusta la saturación del encuadre, que suele crear imágenes potentes como ésta. Y destaco la sabiduría de que una fotografía así te dará para mucho.

Un abrazo, Josep

Josep Vilaplana dijo...

En Holanda intuyo que las bicicletas tienen vida propia. Las hay tristes y alegres, vigorosas y cansinas, simpáticas y estúpidas e incluso me atrevería a decir que las hay progresistas y conservadoras (tambien vi algunas muertas del todo; es decir, de la misma forma en que se mueren los gorriones).

Todo un mundo que explorar cámara en ristre.

Gracias por tu visita, José Luis, y un abrazo enorme.

Angi dijo...

rodes, paraules, idees, giravoltes, quin mareig més agradable al teu costat. Mua!

Josep Vilaplana dijo...

Les bicicletes saben el que roden; per un servidor tot és pedalar i fer sonar el timbre...

Mil petons

NáN dijo...

Cuando pasan los años y las bicicletas no son solo ya para el verano, se contagian de los pedalistas. Traspasamos nuestras dudas a los objetos. Los ingeniero no tienen eso en cuenta al crearlos... y pasa lo que pasa.

Lo has descrito muy bien.

Josep Vilaplana dijo...

Tienes toda la razón; con el paso del tiempo, los objetos se van pareciendo tanto a nosotros que a veces no distingo cuando empieza uno y acaba el otro (sin ir más lejos, el otro día a mi reloj le dolía la espalda y no descarto que andara levemente entristecido por la empecinada forma en que lo ignoran casi todas las horas).

Un abrazo sin objeto, mi querido amigo, y agradecido por tu visita a este huertecillo sin pies ni cabeza.

Gemma dijo...

Genial.

Que la rutina sea "albacea de las preguntas que ya no formulaba" me parece una declaración tan afilada que causa desazón.
Abrazos

Josep Vilaplana dijo...

A un servidor, tu visita lo que le causa es una gra....ilusión. Por lo demás, pienso que la rutina es albacea, por no decir alcahueta, de muchas más cosas de las que nos creemos.

Un pe to gens ni mica rutinari.