martes, 22 de noviembre de 2011

Cincuenta años después













Los días en que arreciaba la precisa halitosis de Juan Ramón, solía sentarse en ese banco, un poco por maldad y otro poco por ternura, por ver si había boda. Sólo una imperceptible sonrisa la delataba: saber sabía, pero la muy pícara callaba.

Inciertas certezas













Firme era la convicción de que su vida era un paso de cebra; lo del camionero con cataratas sucedió un poco después.

La vieja banda de rock













Cuando supo el resultado de las elecciones, y para complementar un poco la pensión, decidió salir de gira con la vieja banda de rock.

Gas a fondo













Semáforo rojo. La adrenalina a niveles históricos. El corazón reclamando espacio. Semáforo verde. Gas a fondo. La certeza de que la primera curva marcará las diferencias. El gentío rugiendo de muchos colores. Contradiciendo la física más elemental, consigue colarse por un hueco imposible. Cuarenta vueltas más tarde ya divisa la bandera a cuadros justo al final de la recta. Levanta la rueda de delante y se dispone a cruzar la meta cuando suena la alarma de su reloj. Es la hora de tomarse la pastilla para la puta próstata.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Triángulo Acutángulo












Acutángulo (el que tiene sus tres ángulos agudos –otros dirían hirientes-).

Eran las tres y la triangulación venía imponiéndose: tres lados, tres ángulos, tres sillas, tres formas de estar, tres abundancias capilares –una sólo en el ámbito de lo probable-, tres disparos –dos fallidos-, tres risas –las tres certeras- y tres ruegos para que me sepan perdonar mis tres reiteradas obsesiones.

Triángulo Esférico













Esférico (figura cerrada –otros dirían irreversible- formada en la superficie de una esfera).

El tiempo cosecante nada sabe de trigonometría; impone tabla rasa de senos y cosenos en concéntricos y geométricos olvidos.

Triángulo Obtusángulo













Obtusángulo (el que tiene obtuso –otros dirían fenecido- uno de sus ángulos.

Apretar los ángulos para evitar a los catetos parecería prudente si no fuera por lo mucho que incomodan y entristecen las topográficas rigideces. Mejor ganar altura sin partirse la base y quererse de cualquier forma y manera.

Triángulo Isósceles













Isósceles (el que tiene dos lados iguales –otros dirían necesarios-).

Se trianguló la tarde y gracias al Innombrable, la hipotenusa que me entristece se salió por la tangente. Allí quedamos embelesados un buen rato la geometría y yo.