martes, 22 de noviembre de 2011

Gas a fondo













Semáforo rojo. La adrenalina a niveles históricos. El corazón reclamando espacio. Semáforo verde. Gas a fondo. La certeza de que la primera curva marcará las diferencias. El gentío rugiendo de muchos colores. Contradiciendo la física más elemental, consigue colarse por un hueco imposible. Cuarenta vueltas más tarde ya divisa la bandera a cuadros justo al final de la recta. Levanta la rueda de delante y se dispone a cruzar la meta cuando suena la alarma de su reloj. Es la hora de tomarse la pastilla para la puta próstata.

6 comentarios:

Gemma dijo...

La foto no tiene desperdicio. Pero es que tu texto logró desvelarla en toda su profundidad. ¡Has escrito un micro!... :-)
Pe tons

Josep Vilaplana dijo...

Mi querida amiga, mi generosa genética más el rocambolesco azar, me empujan, desde mi más tierna infancia, al género micro: una micro inteligencia que emana de una micro constancia permite que aflore la micro obra que me garantizará la micro eternidad.

Un pe tó macro.

NáN dijo...

¡Eso es! Confirmas mi sospecha de que los viejos no se adormecen más que cuando abren los ojos a la vida. Sus sueños son la vida verdadera.

Josep Vilaplana dijo...

Totalmente de acuerdo. A ese soleado campeón de motos GP, lo que le cabrea es que la próstata insista en proclamarse reina de la realidad.

Gracias por estar, Nán.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Me gusta todo, Josep, la foto (el encuadre frontal, el color del sol, el desenfoque del fondo, el haberla visto así, la incoherencia de la cazadora...) y el texto, tan certero y humorístico.

Un abrazo

Josep Vilaplana dijo...

Si mínimamente he conseguido establecer un puentecillo de complicidad contigo, José Luis, un servidor contento como unas pascuas anticipadas.

Un abrazo y muchas gracias por estar.