sábado, 17 de diciembre de 2011

Lisboa













Este hombre podría llamarse Ernesto pero da igual. Recuerdo que por un café y algo de compañía nos mentimos de esa forma en que se miente la gente que apenas le llega el alma a fin de mes. Me dijo: soy marinero y nací en Lisboa; le dije: por desgracia no soy marinero ni nací en Lisboa, pero no descarto la posibilidad de que sea marinero y haya nacido en Lisboa. Nos reímos, siempre tristes, un buen rato. Luego, ya en amistad y justo en el instante en que la tarde se confundía con el cansancio y otras cosas, decidimos zarpar juntos de ningún sitio rumbo a cualquier otro lugar, tal vez Lisboa.
Permítanme que insista, este hombre podría llamarse Ernesto, pero da igual.

5 comentarios:

Isabel dijo...

Yo me creo que se llame Ernesto y sea de Lisboa porque su cara es Lisboa, vivida y vieja, pero afable y abierta.
Y misteriosa como seguro es la vida de Ernesto.

Abrazos y felicidad en estos días venideros, y en todos los demás.

Josep Vilaplana dijo...

Por lo que me dijo, y tambien por lo que no me dijo, estoy de acuerdo contigo, Isabel, que Ernesto podía ser de Lisboa. Comparto contigo, desde hace mucho tiempo,esa percepción, ese sentimiento, por esa "vívida y vieja" ciudad.

Esos abrazos y esa felicidad vayan de vuelta; ellos te contaran que te deseo lo mejor para tí y para los que tú decidas.

Laura dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Laura dijo...

Segurament no recorda ni qui és, ni d'on ve. Segurament no recorda que algú el va tractar amb tendresa una tarda d'hivern.
Si passejant me'l trobo l'hi preguntaré per Lisboa és possible que me'n parli amb tendresa.
Petons.

Josep Vilaplana dijo...

Segons el meu dubtós parer, Lisboa esta feta de tendresa, llum i un xic de tristesa; no calia ser un gran observador per veure que aquest home també. Van ser uns moments de inexplicable i precisa complicitat.
Gràcies per apropar-hi la teva mirada i un petó.