lunes, 19 de marzo de 2012

Todos eran él sin serlo


Al percatarse de que en esa confusión de muchos sin nadie todos eran él sin serlo, se arrebujó definitivamente en el hueco de la ficción para masticar a solas soledad.

¿Qué le pasó al profesor?


Desde hacía siete años era profesor de historia del arte en un colegio de niñas limpias y con olor a futuro pluscuamperfecto. A partir de esa fatídica mañana anduvo de aquí para allá aceptando cualquier trabajo.

Felizmente indigentes


Déme algo, le dijo, y decidió quererlo. Ahora los dos son felizmente indigentes (en Navidad, los padres de ella suelen abusar de los ansiolíticos y los de él, como de costumbre, ni siquiera telefonean).

Sólo una tregua


No le apetecía subir y mucho menos bajar. Ella lo único que deseaba era una tregua sincera del juanete para poder pasear.

domingo, 11 de marzo de 2012

La carrera


A pesar de que la salida fue algo lenta se veía a venir que la carrera sería espectacular. El silencioso consenso se dio a partir de la décima vuelta: el record era posible. En treinta y siete libras se paró el marcador (para celebrarlo, desde la insignificante gradería se murmuraron palabras: algunas soeces, groseras otras, todas muy precisas, ninguna del todo inapropiada).

Permítanme que les mienta


Lo primero que me llamó la atención al verla fue su sentido del humor y ese gracioso lunar que tenía detrás de la oreja. Acordamos tomarnos unas cervezas para aliviar la espera. Un par de horas más tarde llegó la falda y se disculpó, un poco azorada, por el retraso.