lunes, 19 de marzo de 2012

Felizmente indigentes


Déme algo, le dijo, y decidió quererlo. Ahora los dos son felizmente indigentes (en Navidad, los padres de ella suelen abusar de los ansiolíticos y los de él, como de costumbre, ni siquiera telefonean).

4 comentarios:

Laura dijo...

M'encanta aquesta foto. Preciosa història rosa en blanc i negre.

Petons

Josep Vilaplana dijo...

Es freqüent que les histories roses siguin en blanc i negre (hi ha més possibilitats d’apreciar el ventall gairebé infinit de grisos).

Un petó en blanc i color.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Una historia muy improbable, pero me gusta, Josep, y la fotografía también.

Un abrazo

Josep Vilaplana dijo...

Probablemente esta historia es improbable. Prueba de ello es que no la puedo probar más allá de un dudoso cálculo de probabilidades.

Lo que no es improbable es el abrazo que, debidamente probado, te envío.