lunes, 19 de marzo de 2012

Todos eran él sin serlo


Al percatarse de que en esa confusión de muchos sin nadie todos eran él sin serlo, se arrebujó definitivamente en el hueco de la ficción para masticar a solas soledad.

6 comentarios:

Gemma dijo...

Esa "confusión de muchos sin nadie" en la que "todos eran él sin serlo" me tiene turuleta... ¡Me encanta!

Abrazos de (recién) vuelta

Josep Vilaplana dijo...

En las grandes ciudades me resulta muy difícil encontrar algo parecido a un nosotros (tal vez sean los efectos secundarios de la altitud de estas montañas, o vete a saber que...).
Por lo demás, un servidor, "recién feliz" de encontrarte de nuevo en esta esquina.

Pe tons.

Pablo Gonz dijo...

Pero nunca publicó nada porque, en caso contrario, los que lo leyesen serían él, sin serlo.
Barvo, gemelo.
P

Pablo Gonz dijo...

Quise decir bravo, claro.

Josep Vilaplana dijo...

Es cierto que para evitar semejante público decidió no publicar nada en vida y bien poca cosa después (algunos escritos póstumos que devoraron apenas un puñado de póstumos lectores).
Por lo demás, mi querido idéntico,no es necesario que le diga, pero se lo digo, que encontrarle en esta minúscula salita de estar convierte este mi jueves en nuestro domingo.

Un abrazo best seller.

Josep Vilaplana dijo...

Es cierto que para evitar semejante público decidió no publicar nada en vida y bien poca cosa después (algunos escritos póstumos que devoraron apenas un puñado de póstumos lectores).
Por lo demás, mi querido idéntico,no es necesario que le diga, pero se lo digo, que encontrarle en esta minúscula salita de estar convierte este mi jueves en nuestro domingo.

Un abrazo best seller.