miércoles, 25 de abril de 2012

De cara a la pared


Por rezar en los prostíbulos y confundir a Dios con un espasmo.
Por darle crédito a la muerte retozando con los calendarios.
Por decirle a ella que la quieres sabiendo de antemano el para qué.

4 comentarios:

NáN dijo...

Este me resulta gracioso, porque no voy a prostíbulos (clásicos).

Y si me vienes a vender muerte, tendré que contestarte "Gracias, ya he comprado".

Un abrazote

Josep Vilaplana dijo...

De prostíbulos hay de muchas formas y colores; en todos ellos nos arrodillamos buscando un poco de compañía, un poco de eternidad; en todos ellos hay algún chulo que se lleva la parte del león; en todos ellos hay falta de luz y algo parecido a la tristeza merodeando por el ambiente.

Por lo demás, querido amigo, no te vendo sino que te regalo toda la vida que nos sea posible (la muerte es el aditivo, sin duda poco saludable, que pemite que el producto se conserve -algo sin duda contradictorio-).

Laura dijo...

Quina penitència!! Perquè per molt que miri les parets no soc capaç de veure el que tu veus.
Molt bé Josep.

Josep Vilaplana dijo...

Per penitencia la meva, que per molt que miri les parets sovint no soc capaç de veure el que hi ha al terra….

Sempre una alegria les seves visites.