domingo, 24 de junio de 2012

De ángeles y lenguados



Que los ángeles tengan alas y compartan, en grácil e ingrávida armonía, cielo y bondad con los pájaros, es algo que goza de irrazonable aceptación y consenso.Yo era uno más entre esos muchos hasta que la gaviota atinó. Sucio de rencor, ando con el convencimiento de que un lenguado jamás se hubiese atrevido. No ha de parecerles extraño que desde hace algunas noches, al juntar mis manos en fervoroso y sobrecogido silencio, murmure: lenguado de la guarda, dulce compañía, no me dejes solo ni de noche ni de día.

13 comentarios:

NáN dijo...

Los lenguados son gente educada, nunca piden rescate para sus bancos y, además, son dóciles cuando los planchas.

Los ángeles no tienen pilila. De ahí su comportamiento estrambótico.

Y total, me temo que te van a hacer el mismo no caso los unos que los otros.

Aquí me quedaré... dijo...

No sé que decir. No puedo de la risa

Me quedo con la guasa del autor y del primer comentarista.

Vaya dos...

Un abrazo

Isabel dijo...

Menos mal que el rencor no nos ha privado de tu fino humor. Un soplo de aire fresco en esta calurosa mañana de Sevilla.

Se agradece.

Abrazos.

Josep Vilaplana dijo...

Creo que andas en razón, mi querido amigo. Parece ser que los ángeles carecen de ese poco agraciado apéndice y que eso les provoca unas sobremesas de un tedio espantoso. En lo referente a los lenguados, recuerdo que los primeros se solían dar, en nuestros tiempos claro, en algún rincón oscuro de la casa de nuestro peor amigo. ¡Qué maravilla de amores fugaces!

En fin, dejémonos de nostalgias y centrémonos en los abrazos. Uno para tí y otro para quien tú decidas.

Josep Vilaplana dijo...

La suma de Nán y un servidor no da dos, da nueve y en ocasiones diez. Yo siempre pongo uno.

Un enorme placer tenerlo y tenerte, Aquí me quedaré..., por estas esquinitas de quita y pon.

Josep Vilaplana dijo...

No sabes como me gustaría intercambiar risas contigo, Isabel, agazapados en alguna sombra sevillana, con el agua bailando cerca y unas cervecitas dejándose querer....

Si soñar llevará Iva, lo mío sería una ruina.

Un beso acalorado.

Pablo Gonz dijo...

Sí, toda persona que trabaje con el lenguaje debe tener un lenguado de la guarda, dulce compañía, no me desampares...
Abrazos enormes de tu facsímil,
P

Josep Vilaplana dijo...

Las palabras son pececillos y un pescador el empecinado escritor. Lo jodido es el mar, con sus habituales silencios, y la caña, con sus habituales amagos.

Un lenguado, Pablo, perdón...quería decir un abrazo.

N Ó M A D A dijo...

JAJAJA!!!

Hoy me has hecho reír. :-) Sonrío.

Aquí en Lieja hay en la catedral una estatua de un ángel con cadena... me temo que ese no se te escaparía volando.

Un abrazo.

Josep Vilaplana dijo...

Conseguir una sonrisa es un motivo más que suficiente para insistir en este vete a a saber en que ando embarcado.

¿Ángeles encadenados? buen título para un libro (por cierto, y quién no lo está...).

Un beso enorme, Nómada, y agradecido por la visita.

Gemma dijo...

La foto, preciosa; el texto, entre disparatado e ingenioso; el lenguado, riquísimo. Y tus comentaristas, muy acertados a la hora de glosarte...
Para ti un abrazo salao

Josep Vilaplana dijo...

Un abrazo, preciosa; el lenguado, entre ingenioso y salao, los comentaristas, riquísimos. Y tus textos, muy glosados a la hora de acertarte.

Una foto de un beso, para ti….

Fali Hernández dijo...

jajajaja...

¡¡¡Buenísimo!!! (El lenguado también, por supuesto)