miércoles, 7 de noviembre de 2012

El pobre diablo


El pobre diablo 
militaba en la verdad. 
También es cierto 
que esperaba por ello un premio, 
pero era sólo por esperar. 
Algunos domingos, 
a eso de las doce, 
negociaba con Dios un intercambio 
de dudas por eternidad.

2 comentarios:

Aquí me quedaré... dijo...

¿Llegasteis a un acuerdo?

Josep Vilaplana dijo...

Un acuerdo de mínimos; se quedó Él la eternidad y me dejó a mi unas preciosas dudas en primera linea de mar.

Mientras espero que baje la marea, te envío un beso metido en la correspondiente botella.