jueves, 29 de noviembre de 2012

Vagos recuerdos


Vagos recuerdos de un lejano fin de semana en que intentaron salvarme cuerpo y alma al módico precio de 80 Euros, más dietas y alojamiento aparte.

El polvo resigue, sin delicadeza, la piel de un pueblo –este- quieto por costumbre. Una rata hecha un vistazo al cansancio. Las calles son estrechas, aunque suficientes para albergar la noche. Las mujeres, sentadas en los portales, fijan el tiempo. Indios de Donosti danzan, queman incienso, se besan. Hay dos perros; uno tuerto, desfigurado, casi no perro; el otro sólo un perro. También hay dos niños en otro plano distinto. A mi alrededor la gente hace lo que quiere (también es posible que haga lo que previsiblemente hace todo aquel que cree hacer lo que quiere). Son ochenta euros, dice Curro –pequeño, con ojos como música-; son ochenta euros dice una mujer no nacida en este pueblo, ni en el anterior, ni en ninguno de los pueblos que por aquí se tienden a secar.
La difusa sombra que lleva mi nombre se desliza entre velas, plátanos y guerreros sin contienda. Ajeno, tranquilo, anocheciéndome sin sueño, pensando tal vez en el silencio que sin duda debe guarecerse un poco más allá del gran hermano, ese que golpea el tambor con mística e incomprensible saña; hermanándome yo también con todos los perros verdes, los árboles de Navidad y los coleccionistas de bolsas de azúcar (una boca azul, como un sexo cuyo cielo fuese real, nos observa sin otro fin que amanecer; en un rincón una vela roja pincela levemente los ávidos trazos de un deseo que gustoso cedería algo de trascendencia para obtener un poco de terrenal  e inmediata satisfacción).

2 comentarios:

Aquí me quedaré... dijo...

¿Qué ha cambiado en el texto que me suena distinto a la primera vez?

Es que me gusta mucho.

Abrazos

Josep Vilaplana dijo...

Nada a cambiado, a no ser los infinitos cambios que a todo texto le suceden sin que en él nada haya cambiado.

Lo inmutable es que me gusta que te guste y que la nieve espejea como un cielo casi posible y que el beso que te envío es un beso para ti.