miércoles, 12 de diciembre de 2012

Seamus Heaney



Yo, hace ya cincuenta años que afilo las mismas piedras 
 y todo lo que he deshecho nunca ha sido lo que hice. 
Como la oscuridad delante de un espejo, no he tenido recompensa. 

(La linterna del espino)

4 comentarios:

Isabel dijo...

No tengo el gusto de conocer a este hombre tan risueño. Con su frase tan profunda él cree que no, pero lo que hizo ha quedado, lo que pasa es que no se ve, no lo vemos.

Haz, que algo queda, decían mis ancestros, el problema es que ahora se lo queda el otro, esos que se están mirando todo el santo día al espejo y se encuentran hasta guapos, con lo feos que son.

Voy a buscar a este risueño señor.
Besos

Josep Vilaplana dijo...

Si decides buscarlo, estoy casi convencido que te sacará a bailar. En lo referente a los feos, es cierto que tienden, de una forma natural, a quedarse lo suyo y lo de los otros. Yo, por si acaso, lo que hago procuro explicarlo poco...

Besos de los que quedan.

Aquí me quedaré... dijo...

Voy a morime de vieja sin aclararme sobre ese asunto de hacer, no hacer, dejar o no dejar para los que vengan detrás.

A veces pienso que soy como el tabaco, perjudicial para la salud...de los demás, claro.

Besos a los dos

Buscaré al risueños señor

Josep Vilaplana dijo...

Pienso que hacer o dejar para los que vengan detrás es, como mínimo, temerario. Yo, por si acaso, todo lo poco que hago o dejo es para los que vienen al lado; esos que comparten ese presente que no cesa.

Por cierto, he leído hace poco un informe de la comunidad científica en el que se desmiente que el tabaco sea perjudicial para la salud, según parece es la salud la que es perjudicial, y mucho, para el tabaco.

Ya te contaré como sigue.

Un beso agradecido.