domingo, 27 de enero de 2013

André Glucksmann



Nuestro problema es que conocemos el bien de las gentes más que las propias gentes, lo que nos condena a hacerlos felices a pesar de sí mismos y a ser remunerados por ingratos.

(La estupidez)

2 comentarios:

Isabel dijo...

¡Qué peligro tiene el conocer!
Con lo feliz y atrevida que es la ignorancia.

He vuelto, te he leído de nuevo y, si me permites, me quedo con la frase del tren, encuentro en ella algo muy familiar porque escucho su traqueteo desde donde escribo.

Escribes con una cadencia que me gusta y no es coña.

Que pases un buen fin de semana y besos, también para Violeta.

Josep Vilaplana dijo...

Tal vez el gran peligro de los que conocen es que ignoran con conocimiento de causa.

Desde ese tren que cruza la noche como si supiera donde va, te enviamos, Violeta y yo, un beso enorme, Isabel.