viernes, 4 de enero de 2013

La noche cuesta abajo


Manoteando las cosas del olvido,
y con el permiso de tu nombre,
me dirijo sin ganas a una luna 
de rabiosos dientes de cal

(recuerdo la forma en que tu risa
empujaba la noche cuesta abajo;
recuerdo que al desorden de la aurora
acudían siempre tus ojos y la sal). 

6 comentarios:

Laura dijo...

I és que de tant en tant la nit ens pot portar a llocs insospitats.
M'agrada el que dius... i la foto genial!

Josep Vilaplana dijo...

Sovint la nit és com el dia però un xic més comprensiva, menys exigent, més suau...amb més complements.

M'agrada molt que t'agradi.

Petons.

N Ó M A D A dijo...

"recuerdo la forma en que tu risa empujaba la noche cuesta abajo..." ¡Ah! Qué hermosa visión del cuesta abajo después de las que he contemplado últimamente...

Un abrazo.

Josep Vilaplana dijo...

Estoy seguro que volverán esas noches luminosas; esas noches cosidas de amaneceres que consiguen hacernos olvidar la aguja.

Un abrazo, o mejor dos.

Isabel dijo...

Estas son las palabras que yo no detendría nunca, por hermosas.

Abrazo

Josep Vilaplana dijo...

A menudo las palabras, generosas y hermosas, se proponen hacernos un poco más "hermosos" para que así podamos escribirlas. Las tuyas son de ese tipo de palabras.

Abrazo en viaje de ida y vuelta...