lunes, 11 de febrero de 2013

Conducir un autocar


El que cree que conducir un autocar es algo muy distinto a tocar el violonchelo sin duda es un pésimo cirujano (sólo en el oficio de la muerte -obreros de la nada sin mercado conocido que absorba su enorme producción- no es imprescindible un nivel medio de inglés, pero sí es aconsejable, casi exigible, una cierta exclusividad). 

10 comentarios:

XuanRata dijo...

Una de las virtudes que más admiro es esa habilidad innata de algunos a la hora de maniobrar en espacios reducidos, con esa coordinación perfecta de todos los sentidos. Yo soy, Dios me perdone y las aseguradoras, de los que aparcan solo de oído.

Un abrazo.

Aquí me quedaré... dijo...

Me has dado una mirada nueva de tu profesión.

Un beso

Isabel dijo...

Será que me da tanto miedo resbalar en la nieve y los accidentes en carretera(me subo más tranquila a un avión, si la palmo es de golpe y porrazo), que estos días de tanta nieve siempre pensaba en ti y tu autobus, de verdad Josep, porque es un arte conducir con tanto riesgo.

Besos

Josep Vilaplana dijo...

Llevar un montón de gente a tus espaldas que de forma incomprensible confían en que cuidarás de ellos hasta que lleguen a su destino, me produce una sensación a medio camino de la satisfacción y el vértigo. Creo que de mi trabajo me gusta porque, como tantas otras actividades, es una forma de cuidar. No te negaré que para mover unos cuantos metros de hierro por este país de juguete hay que estar un poco "inestable", por decirlo de una forma dulce.

En lo que a ti se refiere, que sepas que admiro mucho la forma en que conduces la luz y las palabras. Otra cosa muy distinta es que, por lo que comentas, aparque detrás tuyo.

Un abrazo grandote, Xuan.

Josep Vilaplana dijo...

A lo que intentaba referirme, querida amiga, es que no es tanto lo que haces, sino cómo lo haces. Algo hecho con pasión emite siempre una música reconocible; algo hecho sin ella hace un ruido similar.

Un abrazo "transportado" y enorme.

Laura dijo...


Conduir un violoncel, tocar un autocar, escriure imatges, fotografiar música. Conduir un somriure en definitiva. Petons Click!

Josep Vilaplana dijo...

Es cierto que han sido, y son todavía, unos días "técnicamente" complejos. A pesar de ir muy bien equipados, la nieve, y su primo hermano, el más peligroso de todos, el hielo, estos últimos días nos han dado muchísimos quebraderos de cabeza. Pero te he de confesar que soy un poco "rarito" y contra más complicado está el tema a mí más satisfacción me da intentar hacer las cosas lo mejor posible.

En fin, perro verde que es uno....

Josep Vilaplana dijo...

Exacte, precisa i contundentment cert. És, ni més ni menys, això el que intentava dir...

Petons grans i agraïts....

NáN dijo...

Dado que he perdido, temporalmente, algo de visión en el ojo derecho, haciendo marcha atrás por ese lado me cargué el martes la puerta trasera derecha del pequeño utilitario. De haber sido un vehículo grande, habría derribado el muro del garaje.

Fíjate si te entiendo.

Josep Vilaplana dijo...

Pienso que la música la pone el cómo lo haces (el qué haces es algo parecido al escenario).

Cuando venga por Madrid (creo que podría ser a finales de Marzo) intentaré aparcar a las afueras y utilizar el transporte público para acercarme a tu zona de "actuación".

Un abrazo, Nán, y que te mejores pronto de ese problema de visión: