sábado, 16 de febrero de 2013

Cummings, Edward Estlin



Tanto ser diverso (tantos dioses y demonios / este más  vivo que aquél) es un hombre / (tan fácilmente uno se esconde en otro; / y no obstante, cada uno, siendo todos, no escapa de ninguno) / tumulto tan vasto es el deseo más simple: / tan despiadada mortandad la esperanza / más inocente (tan profundo es el espíritu del cuerpo, / tan lúcido eso que la vigilia llama sueño) / tan solitario y tan nunca el hombre solo / su más breve latido dura un año terrestre / sus más largos años el latido de un sol; / su más leve quietud lo lleva hasta la estrella más joven / ¿Cómo podría ese que tanto se llama a sí mismo Yo / atreverse a comprender su innumerable Quién?
(Poesía)

4 comentarios:

Isabel dijo...

Mastico cada verso, qué digo, cada palabra, y saboreo todo lo que dice entre los intersticios de cada letra, y me admiro cada vez más.
¡Qué mente tan lúcida!

Gracias y besos.

Josep Vilaplana dijo...

Haces muy, pero que muy bien, en masticar cada verso, cada palabra de este hombre poeta hombre; la poesía, si lo es, no debe de ser leída como si se tratase de un prospecto de pomada para las morenas, la poesía requiera saliva, dientes, estómago, intestinos y un hermoso ano para expulsar todo aquello que no hayamos podido o querido asimilar.

Gracias a ti, Isabel, por acercarte por estos páramos sin apenas viento que los revista de sentido alguno.

Besos grandotes...

NáN dijo...

Cuántos años hace que no lo leía. Me has dado ganas.

un abrazo de agradecimiento.

Josep Vilaplana dijo...

Lo que he leído de él me ha gustado; lo que todavía no he leído también.

Un agradecimiento de abrazo.