jueves, 18 de abril de 2013

Sombras de relámpagos



"Tregua de vidrio: / el son de la cigarra / taladra rocas." (Bashó)
La circunferencia de la tarde y en ella el sol y algunas cosas que por fin le dan tregua al instante- Y en ese óvalo detenido, el aire y el silencio apenas son rasgados por el canto preciso de la cigarra: mantra sagrado que taladra las rocas.

 "Admirable / aquél que ante el relámpago / no dice: la vida huye…"
(Bashó)
Admirable aquél que no cultiva palabras vacías; aquél que abandona el camino de lo previsible para cruzar el bosque de lo improbable. Admirable aquél que no dice que la vida es breve como un relámpago, sino que cuando lo ve caer, en silencio, como un dios por fin innecesario, sonríe.

"Agonizante // la cigarra en otoño // canta más fuerte." 
(M. Shiki)
Un sí rotundo, un último esfuerzo ante la muerte para cantar la magnífica perplejidad de la vida. Goethe se muere y desde su lecho grita: ¡luz, más luz!

6 comentarios:

Isabel dijo...

Y calor que, por lo menos por aquí abajo, la chicharra se entona con los cuarenta.

Al leerte de nuevo veo que he entrao como elefante en cacharrería, pido perdón que es una entrada muy poética.

Beso.

XuanRata dijo...

¿Puede ser la glosa más bella que el verso? Probablemente no. ¿Es necesaria para su comprensión o su homenaje? Seguramente tampoco. Y sin embargo, qué gusto poder acompasarse a ese compás, poder rasgar la misma cuerda.

La foto también tiene esa finura de luz que guarda la nieve, ese resplandor que es preciso atemperar.

Lo dicho, un placer

Josep Vilaplana dijo...

Como bien dices, mis "entradas" son cacharrería sin puertas. Un servidor, elefante feliz de saberte.

Josep Vilaplana dijo...

Insistir en lo que ignoro; esa imperiosa necesidad de seguir caminando por senderos que desconozco. Si esas obsesiones son de tu agrado, Xuan, este conductor de autobuses queda agradecido y contento.

NáN dijo...

Al que no decía palabras innecesarias lo creían mudo. Solo era un coleccionista de historias.

Josep Vilaplana dijo...

El otro día hablando con un mudo no me dijo nada. Tenía razón, como bien dices era innecesario (tendrías que escuchar sus hermosas historias...)

Siempre me gusta que aparezcas por cualquier sitio, Nán.