sábado, 25 de mayo de 2013

Yo por soleares y él por seguidillas



Ayer por la tarde le recé a un dios por soleares y él, ni corto ni perezoso, me respondió por seguidillas. Luego, en el espacio que se abrió entre dos cervezas, convenimos que el miedo no sabe bailar. Sólo se mueve con la música, sentenciamos entre risas y algún espanto, que nunca ha sonado  ni  sonará.

Fracaso escolar



Se querían con algunas faltas de ortografía;
se olvidaron con una pésima redacción.

María Zambrano


"Hay que dormirse arriba, en la luz."

jueves, 9 de mayo de 2013

Ya nadie recuerda a Ernesto Dos Madres



Es probable que los cielos fundaran las ciudades. Hay consenso en que las esquinas y el cansancio vinieron después. Ni que decir tiene que Ernesto Dos Madres, que como es sabido no era feo sino feísimo, ignoraba con precisión esto y otras muchas cosas. Nadie ponía en duda que esa encrucijada de despropósitos -también ese laberinto de azares- que acabó en su nombre, se embriagaba para olvidar lo que nunca le fue dado vivir ni conocer. Como era de prever, sin el aval de Dios pronto le llegó el embargo. Tan angosta fue su historia que ningún recuerdo se atrevió a cruzarla.

Liebre por gato




Un Fotógrafo nos da liebre por gato con gusto a ternera a condición de que, según se mire, sepa a calamar. 
Luego, como es sabido, están los fotógrafos 
que sólo nos sirven gatos con gusto a gato.

Bárbara Blasco



"Estar en constante movimiento, pero no cualquier movimiento, un movimiento suave, preciso, fluido, constante.  Celia pensaba que era todo un arte atrapar el ritmo, acaso el único secreto."


 (Suerte -Ediciones Contrabando-)