sábado, 25 de mayo de 2013

Fracaso escolar



Se querían con algunas faltas de ortografía;
se olvidaron con una pésima redacción.

6 comentarios:

Aquí me quedaré... dijo...

Suele pasar

XuanRata dijo...

Lo confieso, no domino el japonés, ni siquiera a nivel de principiante. Se me escapa este lenguaje gestual que se traen entre manos. Aunque quien sabe, igual es una contraseña y ahí no hay más leyes ni ortografía que las íntimas.

Un abrazo.

Josep Vilaplana dijo...

El principal problema del amor, son los acentos. Luego, claro está, el intentar que el sintagma nominal no chirríe. De eso, y de la Sra. Botella, solemos hablar en las sobremesas de la Real Academia.

Me apetece enviarte un beso y te lo envío.

Josep Vilaplana dijo...

Todo es mucho más sencillo, todo suele ser un poco más banal. Detrás de ese gesto conejil, a medio camino del amor y del frenopático, encontrarías la torre de Pisa y alrededor, miles de personas intentado sostenerla virtualmente de las más increíbles formas y maneras para que alguien capture el irrepetible momento. Créeme, querido amigo, si te digo que un hombre de mi edad, es decir, de una madurez en caída libre, estuvo alrededor de diez minutos con la boca abierta para que su mujer -mucho lo ha de querer- le hiciera una fotografía donde dicha torre emergiera de su garganta como lengua renacentista.

No te cuento más para no herir en exceso tu probada sensibilidad.

Un abrazo casi horrorizado,

Aquí me quedaré... dijo...

¿ No piensa mostrar esa fotografía?

:)

Josep Vilaplana dijo...

Esa no la tengo, pero pienso enviarte dos o tres que dan fe de que la evolución de la especie no puede darse por acabada de una forma definitiva.

Besos.