viernes, 30 de agosto de 2013

Aprender a llover



Este otoño voy a ver si soy capaz de aprender a llover, si consigo convertirme en lluvia y olvidarme de que estoy lloviendo. De lograrlo, limpio ya de opiniones, desrazonado del todo, repiquetearé en mi ventana hasta que consiga llamar mi atención.   

6 comentarios:

Gemma dijo...

Muy lúcida tu propuesta. Habrá que hacerse con botas de agua para la ocasión.
Besos

Isabel dijo...

Ya nos contarás, porque a mí lo de desrazonarme me ha gustado más que lo de lloverme, que luego me resfrío.

Besos

Laura Vallribera dijo...

Ara que ve la tardor, converteix-te en pluja, així, nosaltres podrem veure, a través teu aquests paisatges sense arestes que proposes

Josep Vilaplana dijo...

No te preocupes, Gemma, no creo que lo mío pase de chirimiri...

Un beso "monzónico".

Josep Vilaplana dijo...

Sucede, Isabel, que ando con la sospecha de que algunas tardes y casi todas las noches de lluvia saben cosas del todo necesarias. Escuchar sus cosas favorece el saludable desrazonamiento.

Besos sin razón pero con motivo...

Josep Vilaplana dijo...

Entesos. Serà força curiós que l'APAEA tingui com a secretari un bon xafec...
Per cert, m'agrada molt això que dius dels "paisatges sense arestes".

Petons.