domingo, 15 de septiembre de 2013

Pregúntale al elefante



Hay gente que cree 
que las cosas son ciertas.
También las hay que piensan 
que sólo son un reflejo de Lo Cierto.
Yo sólo sé que ayer por la tarde
un elefante se posó en mi sombrero
y hoy me duele un poco la cabeza.

6 comentarios:

Isabel dijo...

Conozco esa sensación.
Besos

Laura Vallribera dijo...

Jo només sé que estic veient una lluna immensa, això sí que és cert.
O potser és el reflex de ves a saber què. Saps què...li demanaré al teu elefant de què està ell segur, juraria que en la conversa surt el teu barret...que m'encanta!

NáN dijo...

Si se queda quietecito, como un búho, moviendo los ojos, solo deja un dolor de cabeza. Pero cuando le da por gesticular te puede dejar las cervicales hechas una ruina.

Josep Vilaplana dijo...

Es que de pesados elefantes conceptuales los hay a patadas. Algo parecido a un cierto sentido del humor es la única aspirina que conozco.

Besos para ti, Isabel.

Josep Vilaplana dijo...

El meu elefant és tant cert com qualsevol polític de portada. El meu elefant és qualsevol cosa que vostè desitgi que sigui. Així és el meu elefant.

Un petó de gran tonatge...

Josep Vilaplana dijo...

El mío no sólo se queda quieto como un búho, sino que ni siquiera lee los diarios. Es lo que se conoce como un elefante contemplativo sin absolutamente nada que contemplar; un místico sin un solo suspiro; un filósofo de primer orden al que no se le conoce idea alguna. A decir verdad, querido amigo Nán, mi elefante es una realidad depurada de todo lo real.

Dos abrazos bien distintos de dos paquidermos parecidos.