jueves, 28 de noviembre de 2013

El mismo paisaje



Cada tarde ese preciso don nadie, sin nudo ni desenlace       -puro final-, sacaba a pasear el mismo paisaje. Para ese ser, vestido siempre de riguroso hastío, el perro apenas era una excusa cuyos excrementos recogía con asco y pulcritud. Había tenido algún ideal que ahora no recordaba y tal vez una mujer con los ojos tristes y azules, aunque de eso tampoco estaba muy seguro. No era, para entendernos, un hombre vencido dado que no se le conocía batalla alguna, sino más bien un personaje que había pospuesto para nunca cualquier mínima escaramuza, a no ser la que últimamente mantenía con la estúpida tostadora. Y era con toda esa nada bajo el brazo con la que a diario se sentaba un ratito en el banco del parque para dar de comer a las palomas. Por lo demás, nada hacía prever que esa tarde el mar, solícito, acudiría de tan lejos para susurrarle su ofrecimiento. Casi contento, se quitó los zapatos, soltó el perro y se adentró sin temor. En un desbarajuste de burbujas y escamas desaparecieron él, la tristeza  y los trocitos de pan.
A la mañana siguiente, las portadas de todos los diarios destacaban las graves inundaciones aunque afortunadamente, afirmaban, no había que lamentar pérdidas humanas. 


Como un pájaro en un cielo transcurrido



Aletea ese viejo como un pájaro
en un cielo transcurrido.
Cinco ventanas, cinco cristales;
no espera ya la mañana,
sólo el eterno cansancio
de lo nunca cumplido.

Esa inmensa tristeza siente
de no poder nunca más estar triste;
esa multiforme derrota de sus formas
en cuya nada se enreda el ovillo;
ese horror de cuencas en su rostro
mirando, sin ver, abismo y olvido.

Aletea ese viejo como un cielo
en un pájaro transcurrido.
Cinco cristales, cinco ventanas;
no espera ya la mañana,
sólo el eterno cansancio
de lo nunca cumplido.

Julio Cortázar



"Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca."

(Cuentos completos - Instrucciones para llorar)

miércoles, 20 de noviembre de 2013

El tamaño no importa


Tranquilícense ustedes
que no hay nada que temer;
todas las muertes caben
donde cabe la de un pez.

Para que se hagan cargo



Por mi forma de prestar atención a las farolas, deducirán ustedes mi evidente falta de luz; por mi irremediable costumbre de sacar a bailar a los canguros, no es improbable que puedan comprender el resto.


Albis Torres



"Mi país es ese instante único / que ahora mismo sucede en todas partes, / orillas de la tierra, / lugares a los que no sé ir / ni puedo, y llego sin embargo. / Amo esa alquimia de olas y pacientes orillas. / No hay mejor patria / ni asta en que poner / bandera alguna."
-Poesía-

sábado, 9 de noviembre de 2013

Mi padre



Como aventurero distinto explora su levísima cotidianidad diseccionando lo que no sucede en su cuadernos rotos, anotando con gran precisión todas las cosas que no ve. Incansable labrador de olvidos, asomándose a veces tras una hermosa sonrisa de aire y de tristeza, se va alejando sin distancia empequeñeciendo su presencia hasta quedarse casi sin perfil. Frágil eslabón de una cadena rota, sus ojos tienden extraños e insondables puentes entre dos oscuridades. Hace ya algún tiempo que se deja querer sólo porque sí.