jueves, 28 de noviembre de 2013

Como un pájaro en un cielo transcurrido



Aletea ese viejo como un pájaro
en un cielo transcurrido.
Cinco ventanas, cinco cristales;
no espera ya la mañana,
sólo el eterno cansancio
de lo nunca cumplido.

Esa inmensa tristeza siente
de no poder nunca más estar triste;
esa multiforme derrota de sus formas
en cuya nada se enreda el ovillo;
ese horror de cuencas en su rostro
mirando, sin ver, abismo y olvido.

Aletea ese viejo como un cielo
en un pájaro transcurrido.
Cinco cristales, cinco ventanas;
no espera ya la mañana,
sólo el eterno cansancio
de lo nunca cumplido.

2 comentarios:

Isabel dijo...

Muy bello, Josep, y muy cierto.

Besos.

Josep Vilaplana dijo...

Con lectoras como tú, escribir es una fiesta, sea en París como en Cáceres.

Besos de alta montaña.