domingo, 19 de enero de 2014

Historia de una mosca sin verano



Les contaría la historia de un pez con plumas, la de un reptil zancudo, la de un voraz carnívoro desdentado y la de aquella mosca sin verano; también me gustaría contarles lo que le sucedió a la serpiente circular, a la ballena diminuta, al gigantesco colibrí, a la Luna sin noche, al huracán inmóvil, al sueño insomne y al dios sin fe. Pero a decir verdad, nunca me han gustado las autobiografías. 


6 comentarios:

Isabel dijo...

¿Sabes? Los peques, y si me permites apuntarme yo también, fliparíamos escuchando tus historias, que en ese caso no tenían por qué ser autobiográficas.
Yo, si quieres, te presto mis moscas que en mi pueblo hay muchas.

Besos voladores.

Josep Vilaplana dijo...

Tratándose de ti y de tus peques, acepto el reto e intento, cuando mi querido bus, mis queridas gallinas y mi querida Mula me lo permitan, escribir alguna mínima historia (no descarto que trate de las moscas de tu pueblo…).

Besos de montaña, Isabel

Aquí me quedaré... dijo...

Si no es mucho pedir me gustaría la de Luna sin noche y si pudiera ser divertida mucho mejor

Por pedir que no quede, jaja

Un abrazo

Josep Vilaplana dijo...

Eso está hecho…Lo que salga de esa Luna desconcertada, te lo pienso dedicar.

Un abrazo, Aquí me quedaré...

Fali Hernández dijo...

Pues, por favor, intenta sacr tiempo. Serían unas historias fascinantes.

A los lectores hay que "alimentarnos" aunque sea poquito a poco.

Un saludo

Josep Vilaplana dijo...

Intentaré "sacar tiempo" no vaya a ser que al tiempo se le ocurra sacarme a mí….

Muchas gracias por la visita, Fali, y un saludo.