jueves, 20 de febrero de 2014

Billie Holiday


Braceas en un agua de tristeza,
te olvidas en algo que persiste,
zanjas una cuestión de adioses
en la barra de un bar sin mañana.

Apenas una caricia 
que se rompe muy despacio 
en pedacitos de ti, de todos, de nadie.

4 comentarios:

Isabel dijo...

Nadarla, romperla, apartarla.
Es tan corta la vida que si no luchamos contra esa tristeza que, a veces, nos inunda...

Abrazos

Josep Vilaplana dijo...

Pienso que la tristeza es la forma que tiene la alegría de ser sincera. Sólo la risa que habita la lágrima puede nombrarse humana. Habrá que luchar contra la tristeza queriéndola y jugando con ella hasta conseguir que se ría un poco.

Un abrazo grande, Isabel.

Aquí me quedaré... dijo...

La tristeza, la pena, la risa o el llanto, son sentimientos y todos válidos. Todos tienen su momento adecuado.
Me parece, no estoy segura, que no se debe huir de ninguno.

Un abrazo a los dos.

Josep Vilaplana dijo...

Huir de un sentimiento es como correr delante de un tigre en una pista circular. Sin duda tienes todas las de perder. Tienes toda la razón, los sentimientos, si están para algo, están para sentirlos.

Un abrazo sentido.