jueves, 2 de octubre de 2014

La entrevista (Taller Bremen)



Las moscas suelen dejar las habitaciones exhaustas y el cansancio que esa tarde desprendían quiso acumularse en las sábanas y en los algodones. Un dedo amnistiado de cualquier trascendencia cruzó ese no instante para apretar el botón REC de la grabadora.
- ¿Cómo se encuentra Sra. Murray? 
- ¿Se refiere a antes o a después de que usted llegara?
- Veo que aún está en plena forma ¿Cuántos años tiene?
- Los suficientes para arrepentirme de haber aceptado esta entrevista.
- Bien, vayamos al grano. Usted fue durante muchos años el ama de llaves de Marylin Monroe y me gustaría hacerle algunas preguntas.
- Le ruego encarecidamente la mayor brevedad posible y le suplico utilice toda la inteligencia que sea capaz de convocar en ellas, joven.
- Lo intentaré. ¿Cuándo conoció a Marylin?
- Afortunadamente nunca llegué a conocer del todo a esa pobre tonta teñida y con nombre de perrito tedioso. Yo conocí y empecé a trabajar para Norma Jean en1953, el mismo año en que Playboy la puso en portada y le dio el primer empujón que la precipitaría pendiente abajo hasta la tumba.
- Tiene usted una excelente memoria, Sra. Murray.
- Y usted un futuro alejado de cualquier posible reedición.
- Disculpe, sólo intentaba ser un poco cortés.
- Deje eso para el día de Acción de Gracias, por favor.
- Bien. Usted no creo que llegara a conocer a su primer marido, un tal James no se qué…
- James Dougherty, mi querido indocumentado.
- Exacto. Pero sí que conocería al mítico Joe Dimaggio, con el que Marylin se casó el año 1954. ¿Cómo era ese hombre?
- Fuerte, escasamente leído y con grandes y hermosas manos. En la cama amasaba con ellas grandes cantidades de olvido y ternura . Aún me estremezco cuando pienso en aquellos pocos meses en que estuvieron casados.
- ¿Está insinuando, Sra. Murray, que usted y Joe Dimaggio ….?
- Dios le ha dado el don de la clarividencia y su obligación es conservarlo  por si algún día alguien  comete el error de preguntarle cualquier cosa.
- Pero si Marylin siempre dijo que fue el único hombre que llegó a amarla. 
- Intuyo que la tirada de la publicación que le acoge coincide exactamente con el número de peluquerías del estado. Entérese de una vez, si puede: a Norma Jean sólo la amó la tristeza.
- No estoy de acuerdo con usted, Sra. Murray. El año 1995 la revista Empire la consideró como la mujer más sexy de todos los tiempos y cuatro años después otra revista, People Magazine, la mujer más sexy del siglo. Todo el mundo quiere y quería a Marylin.
- No descarte que esas revistas, que gracias a Dios y a mis cataratas no leo ni leeré, lleguen a considerarlo algún día el periodista más prescindible desde Cleopatra hasta mi operación de vesícula.
- No le voy a tener en cuenta sus comentarios, Sra. Murray. Me debo a mis lectores. ¿Conoció usted al último marido de Marylin, el famoso escritor Arthur Miller?
- Estoy convencida que la deuda que usted ha contraído con sus lectores es impagable, dada la elevadísima suma de sus ignorancias. En lo de si llegué a conocer al Sr. Miller, pues claro que lo conocí.
- ¿Cree usted que fueron felices los años que duró su matrimonio?
- Su pregunta es acerada como un donut. El Sr. Miller era una elegante suma de respuestas y Norma la cifra imposible de todas las preguntas sin esperanza. Tenían las mismas posibilidades de ser felices que Billie Holiday con Jorge Luis Borges.
- Hablemos de sus películas, ¿cuál le gustó más?
- Me gustaron todas las películas que no hizo y todos los guiones en los que no participó. 
- Creo entender lo que dice, pero insisto en preguntarle cuál de sus películas escogería.
- Si usted entiende lo que le digo, debo admitir que he dicho una estupidez, pero ya que insiste le diré que Vidas Rebeldes fue algo parecido a tres cometas cruzando el cielo en una noche oscura. Un momento de fugacidad, de levedad, hermosísimo.
- No quiero molestarla más, pero antes de terminar me gustaría preguntarle sobre los Kennedy y lo que sucedió esa noche de verano de 1962 en la que usted la encontró muerta en la cama.
- No se preocupe, no puede molestarme más. Miré usted, acabo de decidir llevar a cabo mi última y más perfecta maldad. Le voy a regalar el horror de la fama sin inteligencia; van a construir con su nombre, mi querido plumífero, un rascacielos sin cimientos;  le voy a contar a usted por primera vez toda la verdad. Esa noche de verano a la que hace referencia Marylin Monroe murió agarrada al teléfono. Mi ama de llaves, la Sra. Eunice Murray, estuvo como siempre perfecta en la forma de cumplir con su trabajo, tan es así que su cuerpo yace desde hace treinta años en una tumba siempre llena de flores del Westood Village Memorial Park Cementery. En lo que se refiere a Norma Jean, nunca le han gustado las entrevistas y entenderá que esta no iba a ser menos. Por cierto, no le he contado que durante el rodaje de Amor en Conserva, Groucho me perseguía continuamente. Creo que ese debería haber sido realmente el amor de mi vida.


3 comentarios:

Laura Mencia dijo...

Quina frase!!!!! "Las moscas pueden dejar las habitaciones exhaustas" és la frase perfecta per obrir aquest relat. Una frase espectacular que resumeix el sentit final del relat sense anticipar res. Ens col·loca en un estat d'ànim perfecte per a entendre els personatges, la relació entre ells, la vida dels famosos i el motiu de la mort de Marilyn. Increíble frase!!! Gràcies, Josep.

Laura Mencia dijo...

Per cert, què és el Taller Bremen?

Josep Vilaplana dijo...

Hola, Laura.
Molt content de la teva visita aquest "raconet" de patim patam. Pel que fa a la frase, la veritat és que va ser la primera cosa que em va venir al cap quan els del Taller (ara t'explico un xic qui son i que fem…) van dir que el proper tema era "Marylin Monroe". Per manca de temps nomès vaig poder esbossar quelcom semblant a una entrevista. Si t'ha agradat, jo feliç.
Pel que fa al Taller Bremen, son un grup d'amics de Madrid (i d'altres com jo de virtuals, escampats per altres territoris, tot i que i vaig anar un cop i va ser genial) que un cop cada quinze dies es reuneixen a un bar del barri de Malasaña (La Prodiga) per llegir textos escrits per ells. Posteriorment, els penjem en un blog i els comentem. El meu amic Nán em va convidar a participar-hi ja fa uns mesos i la veritat és que m'ho passo molt be.

M'agradaria saber com estàs, com esteu, i si segueixes practicant aquest vici que sonsisteix en posar paraules una al costat d'unaltre.

Moltes gràcies i un petó de petons, Laura.