domingo, 14 de diciembre de 2014

No es poco, pero tampoco es tanto




Como de costumbre, las cosas nos pillan a los dos tarde y mal, aunque tratándose de nosotros era de esperar que persistiéramos en esa consolidada tendencia de aplaudir cuando los actores ya se han acostado y en el teatro sólo se escuchan, en caso de haberlos, los  ratones. Pues bien, dado que la gente parece que anda algo más inquieta de lo habitual y se desea cosas sorprendentes, hemos deducido que debe de estar cerca la Navidad, y si eso llega a confirmarse sólo una palabra admite discordia si les digo que somos Mula y San José de nuevo sin virgen ni pesebre, sin mirra ni  pastores, sin ángel y ni siquiera sin un triste whatsapp de Dios, y eso, convendrán con nosotros, no admite matices, razones  ni disculpas.
Aquí estamos, en el epicentro de este gélido Belén al que ningún rey en su sano juicio se le ocurriría venir a no ser que fuera ruso y adinerado -cosa que modificaría sustancialmente todo lo referente a la necesaria cordura y elemental buen gusto- con la sospecha, casi certeza, de que de nuevo la historia dará un largo rodeo para no cruzar por nuestras confusas biografías. Casi seguro que no le damos forma al próximo milenio, que ningún filósofo dedica un rato a nada de lo que de nosotros venga, que ningún imbécil se inmola por algo que hayamos dicho; poco probable que a cualquier jurado le de por barajar nuestro nombre, que las editoriales nos telefoneen a horas intempestivas, que seamos asiduos de los sueños de alguna princesa con almorranas. 
Conscientes y agradecidos por todo ello, bien poco es lo que pedimos para poder enmarcarlo en esa ficción que se nos avecina, y que conste que si lo hacemos es sólo por probar y por pedir. En concreto, no le haríamos un feo a lo siguiente: salud y alguna calidez -abstenerse vírgenes metafóricas que ya somos todos mayorcitos para tantas bobadas y mentiras-; que se sepa la verdad sobre el impresentable del buey y su falta absoluta de sentido del humor;  que  no venga Gaspar, ni Melchor, ni Baltasar, ni las madres que sin querer cometieron el error de parirlos, que vengan, si así lo desean, sólo algunos pastorcillos y pastorcillas a poder ser sin las estúpidas ovejas; que el ángel acepte quedarse a cenar y luego ir al cine a ver una de esas reposiciones que predisponen  al juego y la ternura; que el blues persiga los villancicos hasta expulsarlos de todas las penínsulas habidas y por haber; que alguien escriba la elegía que se merecen los pavos; que la amistad sea declarada Patrimonio de la Humanidad; que la muerte pierda la mayúscula, la negrita y el subrayado; que los lamparones de la risa manchen las blancas camisas de todos los días; que del recuento de orgasmos salgan las listas que promulguen nuestras fugaces esperanzas; que Mario -mi nieto- zarandee a la vida con la fuerza suficiente para que caigan los frutos de la esperanza y de la alegría. Todo esto, y algunas cosillas más,  es lo que deseamos para nosotros y huelga decir que para todos ustedes.

De acuerdo que no es poco, pero tampoco es tanto.


12 comentarios:

Aquí me quedaré... dijo...

Gran parte del texto me ha sacado una gran sonrisa. Me encanta la finura que tienes al relatar.

El texto que copio abajo me ha emocionado.
que Mario -mi nieto- ( que Loretto - mi hija- zarandee a la vida con la fuerza suficiente para que caigan los frutos de la esperanza y de la alegría.

gracias

Laura Vallribera dijo...

Ja esperava la postal nadalenca de La Cua. No passen els anys per a vosaltres, suposo que el paisatge gèlid ajuda... per allò de que el fred conserva.
Dir-vos d’entrada gràcies pels vostres bons desitjos, si es complissin uns quants que anomeno de memòria... salut, amistat, tendresa, esperança, alegria, blues... (els orgasmes...entre parèntesis per allò de ser prudents) acabaríem l’any qualificant-lo d’excel•lent, per tant no és poc però no és tant, què nassos! que un any és molt llarg i sovint difícil de tibar.
T’intueixo un bon any amic meu, saps perquè ho dic, té nom, té ganes de viure, ho ha demostrat. Esperem veure’l aviat fotografiat amb la teva fidel companya Mula.

De part meva, molta música i tot el que ella inclou. Petons.

NáN dijo...

Carajo, qué buen razonamiento para los que empezamos a aburrirnos de la Navidad a finales de noviembre.

Pero, ¿no te parece que Mula se avergüenza un poco de que lleves paraguas? Has de decirle que los que llevamos gafas también disfrutamos mucho en otro tiempo, con mejor vista, de que la lluvia y la nieve nos cayera encima a cascoporro. Es la falta de visión lo que nos hace parecer cursis al lado de una mula.

Josep Vilaplana dijo...

Sonrisas y lágrimas, querida amiga, deben de ser la levadura que ayuda al pobre pastel ha salir del horno con la suficiente humanidad, es decir, con la suficiente dignidad.
Gracias por estar y un abrazo abrazo.

Josep Vilaplana dijo...

És cert, Laura, que aquest any porta roba de diumenge. Sembla que el Mario vol jugar al joc de viure i això, no t'ho negaré, em fa feliç.De tota manera hi han unes quantes coses que porten cosida la paraula si als pantalons.

Acord absolut pel que fa a la música i a tot el que ella inclou.

Pues eso. Petons molts.

Josep Vilaplana dijo...

Mi querdio amigo, yo empecé a notar algo extraño el miércoles 22 de Octubre, a eso de las doce del mediodía. Alguien me miró con una sonrisa de lucio y me digo eso de "hay que ver cómo pasa el tiempo, cuatro días y estamos en Navidad". Por suerte, esa noche había dormido bien y la cosa no pasó a mayores. En lo referente a mi querida Mula, decirte que sólo ignora el significado de dos palabras: vergüenza y saciedad. Por lo demás, que sepas que un servidor las gafas no las necesita, sólo las llevo para que me vean de lejos y se confundan de cerca. Es decir, con ellas consigo ponerme borroso e ilegible.

Un abrazo, unas risas y un par de cañas, querido Nán.

Josep Vilaplana dijo...

…pero qué bruto soy, quise decir: me dijo.

Isabel dijo...

He entrado varias veces pero al ver la foto me entra tanto frío que me digo: voy a calentarme un momento a la mesa camilla y ahora vuelvo.

Por eso yo de virgen nada que voy al infierno de cabeza para estar más calentita.

Con el calor humano, eso sí, que desprende tu texto y deseando que Mario saboree la vida y la disfrute, os deseo lo mejor.

Abrazos.

Homero Nicaragua dijo...

Aunque vivimos realidades diferentes se puede ver en tu texto buenos deseos de salirse de lo comercial y lo alienante. Aquí en mi tierra, están matando a palos a indígenas y campesinos por que no quieren el puto canal; mientras los managuas le cantan al virgen María en la Avenida Bolivar llena de arboles de lata. Saludos desde la costa caribe de Nicaragua. H.

Josep Vilaplana dijo...

Tarde voy, pero no por ello vayas a pensar, querida amiga Isabel, que el abrazo con beso que te mando es pequeñito y afectado de timidez. Muchas gracias por tu queridísima "constancia" y amistad.

Te deseo a ti y a todos los que que tú consideres merecedores de ello, salud y alegría a raudales.

Josep Vilaplana dijo...

Mi querido amigo transoceánico. Las realidades tienes razón que sin duda son diferentes, pero las atrocidades que en este mundo se cometen, creo que tienen todas en común la codicia y el afan de poder. Detrás de los discursos, de las estúpidas fronteras, de los trapos de colores, de los propietarios de cualquier salvación, suelen estar los de siempre.

Un saludo y un abrazo grande, Homero.

NáN dijo...

Que sepas, amigo Nica, que desde aquí somos muchos (lejos todavía de los suficientes) los que nos angustiamos por la historietita esa del puto canal, por el sufrimiento que va a causar si sigue adelante. Ya está bien que lo que sirve para "hacer dinero" se ponga siempre por delante de lo que "necesita" la mayoría.

Un abrazo