miércoles, 26 de agosto de 2015

Cosas mías -7-



(El tercer cerdito erró)
Esa antesala de la maldad llamada estupidez -pandemia que como es sabido se propaga cuando los insaciables propician que se enquiste la ignorancia- es de los materiales más resistentes que se conocen, ideal para construir todos tipo de barbaridades en las más recónditas periferias ideológicas. De ahí que el tercer cerdito erró si lo que pretendía era construirse una cabaña a prueba de lobos. De haber usado estupidez en lugar de tochos, el pobre y querido cánido aun estaría soplando.

domingo, 23 de agosto de 2015

Cosas mías -6-



(Las esquinas)
Vuelvo a lo de Borges como el que mira y reconoce la luz que se demora en una mesa de palabras y amistad: "Cuántos países a la vez: el campo, el cielo, las afueras"; y tal vez no sea un despropósito añadirle, a esa enumeración de fronteras felices, de levísimas e inconstantes banderas, las esquinas: esos instantes de encuentro en que una vida tuerce hacia otra vida; esas esperanzas chicas que la tarde y el paseo nombran; ese tiempo que gira despacio hacia otra cosa distinta del tiempo. Gratas imposturas, las esquinas, desbaratando la enajenación de esas calles imposibles que se pretenden razón y destino.

viernes, 14 de agosto de 2015

Cosas mías -5-



(Apunte biográfico)
Se obstinó en encerrar la jaula en un pájaro demasiado aturdido para percatarse del severo despropósito. Decidió bracear, con gran perseverancia e inmejorable estilo, no a contracorriente del caudaloso río, sino en el barrizal de la orilla. Levantó el telón con el firme propósito de deleitar a un público inexistente con su excelente interpretación de  una obra nunca escrita. Una tarde le pareció ser feliz, pero sólo fue un malentendido.